sábado, 18 de abril de 2015

Amor sin dependencia




Amor sin dependencia

Como transitar por los senderos del verdadero amor.

Declararse afectivamente libre es promover el amor sin opresión, es distanciarse de lo perjudicial y contactar con el lado saludable del amor.

Aunque hay muchas diferencias entre lo que significa amor y dependencia, podríamos destacar algunas de ellas, como por ejemplo el hecho de que dos personas que se aman verdaderamente son capaces de estar solas sin tener una sensación de carencia afectiva o vacío.

Si hay amor uno no tiene miedo a perder a la persona amada, pero si hay dependencia, el temor al abandono se manifiesta permanentemente.

En el amor no hay celos infundados, en la dependencia son comunes los celos incontrolados e irracionales.

En el amor la autoestima se fortalece, en la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma.

Para aumentar nuestra autoestima hay que fijarse en las propias virtudes, rechazar la autocrítica, mostrarse indiferente a los ataques de los demás, proponerse retos asequibles y premiarse por conseguirlos, tomar decisiones sin contar con el apoyo de nadie y no pensar en lo que estarán pensando los demás.

En el amor puedo seguir siendo "yo", con mis intereses, gustos y necesidades en pleno funcionamiento.
 
En la dependencia el "yo" se desvanece en los requerimientos del otro hasta perder la propia esencia.

En el amor hay alegría, en la dependencia, tristeza y estrés.

La adición amorosa va de la mano de la ilusión de permanencia, la idea de que el amor es eterno e inalterable.
 
Esta concepción está sustentada en el romanticismo a ultranza que considera que el amor verdadero es para toda la vida, incluso para otras vidas.
 
El auge de la Nueva Era ha hecho renacer el mito de las almas gemelas cuya premisa sostiene la existencia de alguien que encaja exactamente con uno, una especie de media naranja cósmica., pero la realidad es que somos nosotros mismos quienes construimos o destruimos el amor.

Cada enamorado busca completarse en el otro. Si eres una persona débil e insegura, de manera consciente o inconscientemente buscarás parejas que te ofrezcan seguridad y protección.
 
 Es probable que el miedo a la desprotección o el desamparo desencadene una fuerte necesidad de tener a alguien mas fuerte a tu lado para poder vivir. Con el tiempo este tipo de vínculo afectivo termina por configurar una relación maternal o paternalista.

Si te dejaron de amar, asume que no hay nada que hacer, saca a pasear la dignidad y no te humilles jamás.
 
 Si te lastiman o maltratan será que no te merecen.
 
Si no sabes si te aman, olvida esta relación, a los enamorados de verdad no hay que convencerlos de su amor.
Hay que practicar el realismo afectivo: no dejar que el amor adicto te arrastre a la irracionalidad, descartar el autoengaño y descartar la esperanza inútil, la que nos aleja del aquí y del ahora.

Lo que nos hace inmunes a la adicción afectiva es explorar el mundo buscando otras fuentes que nos hagan sentir llenos, hacernos cargo de nosotros mismos y exaltar la autonomía, darle un sentido a la propia vida y potenciar el crecimiento personal y la vocación.

Andar lo más rápido que se pueda, pero sin desconocer los abismos, tomar las curvas con cuidado, embelesarse sin idiotizarse, amar sin subordinarse. 

EN BUSCA DE SEÑALES..

Dios habla con nosotros a través de señales. Es un lenguaje individual, que requiere fe y disciplina
 
Podemos pensar que todo lo que la vida nos ofrece mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero si ponemos atención, nos daremos cuenta de que ningún día es igual a otro.
 
Cada mañana nos trae una bendición escondida, una bendición que solo sirve para este día, y que no puede ser ni guardada ni desaprovechada.
 
Si no usamos ese milagro hoy, se perderá. es necesario vivir sabiendo que a cada instante tenemos la salida para el problema, la manera de encontrar lo que está faltando, la pista adecuada para la decisión que precisamos tomar para modificar todo nuestro futuro.
 
Podemos pensar que todo lo que la vida nos ofrece mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy.
 
Pero si ponemos atención, nos daremos cuenta de que ningún día es igual a otro.
 
Cada mañana nos trae una bendición escondida, una bendición que solo sirve para este día, y que no puede ser ni guardada ni desaprovechada.
 
Si no usamos ese milagro hoy, se perderá.
 
Este milagro está en los detalles de lo cotidiano; es necesario vivir sabiendo que a cada instante tenemos la salida para el problema, la manera de encontrar lo que está faltando, la pista adecuada para la decisión que precisamos tomar para modificar todo nuestro futuro.
 
 
Pero ¿cómo tener el coraje para eso? A mi entender, Dios habla con nosotros a través de señales. Es un lenguaje individual, que requiere fe y disciplina para ser totalmente absorbido.
 
 
San Agustín, por ejemplo, fue convertido de esa manera. Durante años buscó en varias corrientes filosóficas una respuesta para el sentido de la vida hasta que cierta tarde, cuando se encontraba en el jardín de su casa en Milán reflexionando sobre el fracaso de su búsqueda, escuchó una voz infantil en la calle que cantaba: “¡Ábrelo y lee! ¡Ábrelo y lee!”
 
A pesar de haber sido siempre gobernado por la lógica, decidió en un impulso abrir el primer libro a su alcance. Era la Biblia, y en ella leyó un fragmento de San Pablo con las respuestas que buscaba.
 
 A partir de allí la lógica de San Agustín abrió sitio para que la fe pudiese también participar, y él se transformó en uno de los mayores teólogos de la Iglesia.
 
Los monjes del desierto afirmaban que es necesario dejar actuar la mano de los ángeles. Para eso, de vez en cuando hacían cosas absurdas, como hablar con las flores o reír sin razón.
 
Los alquimistas siguen las “señales de Dios”, pistas que muchas veces no tienen sentido, pero terminan llevando a algún lugar. 
 
“El hombre moderno ha querido eliminar las inseguridades y dudas de su vida; y ha terminado por dejar a su alma muriendo de hambre; el alma se alimenta de misterios” dice el deán de la Catedral de San Francisco.
 
Existe un ejercicio de meditación que consiste en añadir – generalmente durante diez minutos diarios – un motivo para cada una de nuestras acciones.
 
Un ejemplo: “yo ahora leo el diario porque quiero informarme. Yo pensé ahora en tal persona porque tal asunto que leí me llevó a esto. Yo caminé hasta la puerta porque voy a salir de casa” Y así sucesivamente.
 
Buda llama a esto “atención consciente”. Cuando nos vemos repitiendo la más común de las rutinas, nos damos cuenta de la riqueza que ronda nuestra vida. Comprendemos cada paso, cada actitud.
 
Descubrimos cosas importantes y también pensamientos inútiles.
 
Al finalizar la semana – la disciplina es siempre fundamental – estamos más conscientes de nuestras faltas y distracciones, pero también entendemos que en ciertos momentos no había ningún motivo para actuar como actuamos y seguimos nuestro impulso, nuestra intuición; es ahí que empezamos a comprender este lenguaje silencioso que Dios usa para mostrarnos el camino acertado.
 
Lo pueden llamar intuición, señal, instinto, coincidencia, no importa el nombre. Lo que importa es que a través de la “atención consciente” nos damos cuenta de que estamos siendo guiados muchas veces hacia la decisión adecuada. Y esto nos deja más confiantes y más fuertes.
 
Paulo Coelho
 
 
 
 

AMARSE UNO MISMO..


 
 
 
 

Si no te amas a ti mismo nunca podrás amar a alguien más. Si no puedes tratarte amorosamente no puedes tratar amorosamente a los demás. 

Es psicológicamente imposible.
Cualquiera que sea la manera en que estás contigo, así estás con los otros.

Esta es una idea básica, acéptala. Si te odias a ti mismo odiarás a otros; y te han enseñado a odiarte. Nunca alguien te ha dicho, “¡Ámate a ti mismo!”. 

La misma idea parece absurda: ¿amarse a uno mismo? La misma idea no tiene sentido: ¿amarse a uno mismo? Siempre pensamos que para amar uno necesita a alguien más. Pero si no lo aprendes contigo no podrás practicarlo con otros.
Te han dicho, condicionándote constantemente, que tú no tienes ningún valor. De todas las maneras posibles te han dicho, te han demostrado, que eres indigno, que no eres lo que deberías ser, que no eres aceptado así como eres. 

Hay muchos “deberías” que pesan sobre tu cabeza, y esos “deberías” son casi imposibles de satisfacer. Y cuando no puedes satisfacerlos, cuando no cumples esos objetivos, te sientes condenado. Un odio profundo surge hacia ti.
El primer paso es: Acéptate como eres; suelta todos los “deberías”. ¡No lleves ningún “debería” en tu corazón! Tú no debes ser alguien diferente; no se espera que hagas algo que no es propio de ti. Sólo has de ser tú mismo. 


Relájate y sólo sé tú mismo. Sé respetuoso con tu individualidad, y ten el valor de plasmar tu propia firma. No sigas copiando las firmas de otros.

Foto de Osho


Cuando no estás intentando convertirte en alguien más, entonces simplemente te relajas; entonces surge la gracia.

Entonces te llenas de grandeza, esplendor, armonía… ¡porque entonces no hay conflicto! Ningún lugar a dónde ir, nada por qué luchar, nada que forzar, que imponer sobre ti violentamente. Te vuelves inocente.

En esa inocencia sentirás compasión y amor por ti. Te sentirás tan feliz contigo mismo que incluso si Dios viene y golpea a tu puerta y dice: “¿Te gustaría convertirte en alguien diferente?”, tú dirás: “¿Te has vuelto loco? ¡Soy perfecto! Gracias, pero no cambies nada de mí; soy perfecto como soy”.

Si vas a ver una pintura de Picasso y dices: “Esto está mal y eso está mal, y este color debería haber sido de esta manera”, estás negando a Picasso. Cuando dices: “Yo debería ser así”, estás intentando perfeccionar a Dios. 

Estás diciendo: “Metiste la pata; yo debería haber sido así, ¿y tú me has hecho así?”. Estás intentando perfeccionar a Dios. No es posible. Tu lucha es inútil, estás condenado al fracaso.

Y cuanto más fallas, más odias. Cuanto más fallas, te sientes más condenado. Cuanto más fallas, te sientes más impotente. Y de este odio, impotencia, ¿cómo puede surgir la compasión? La compasión surge cuando estás perfectamente centrado en tu ser. 

Tú dices: “Sí, así es como soy”. No tienes ideales que satisfacer. ¡Y de inmediato la plenitud comienza!


Foto de Osho

Las rosas florecen tan maravillosamente porque no están intentando convertirse en lotos. Y los lotos florecen tan maravillosamente porque no han oído historias de otras flores. 

Todo en la naturaleza marcha tan maravillosamente en armonía, porque nadie está intentando competir con alguien más, nadie está intentando convertirse en algún otro. Todo es como debe ser.
¡Sólo comprende este punto! Sólo sé tú mismo y recuerda que no puedes ser nada más, por más que lo intentes. Todo esfuerzo es vano.

Sólo tienes que ser tú mismo.

Existen solamente dos caminos. Uno es rechazándote, pero tú seguirás siendo el mismo; o condenándote, pero tú seguirás siendo el mismo. 

El otro es aceptándote, entregándote, gozando, deleitándote, pero también tú seguirás siendo el mismo. Tu actitud puede ser diferente, pero tú siempre serás la persona que eres. Pero una vez que te aceptas, surge la plenitud.
Osho



Y a menudo continúo diciendo: “No es fácil mantenerse alejado de los apegos.” Y no lo es… a menos que lo sea.

Lo que lo hace fácil para nosotros desapegarnos de personas, lugares y eventos que llenan nuestras vidas es una profunda conciencia de Quiénes Somos y cuál es nuestro propósito al vivir esta vida.

 Conversaciones con Dios ha dejado esto claro para mí. En términos muy claros se hizo evidente para mí que yo no soy mi cuerpo. Mi cuerpo no es algo que yo soy, es algo que yo tengo.
Quiero decirles que estoy muy apegado a mi cuerpo, y que no es fácil para mí entender que yo soy algo más que eso.

 Esta idea de que yo existo – el “yo” de “mí” que “yo soy” – completamente aparte y separado del cuerpo es una noción que se siente completamente ajena a mi experiencia… excepto cuando no lo es.

He tenido momentos en mi vida cuando ha sido muy claro para mí que mi cuerpo no es más que una herramienta que yo uso en la creación de mi experiencia en-el-momento.

Sin embargo, estos momentos han sido la excepción y no la regla. En la mayoría de los momentos de mi vida he andado por ahí pensando que el cuerpo que tengo es el “yo” que soy Yo.

Cuando estoy residiendo en un lugar de suficiente sabiduría para entender que esto no es verdad, otras personas que viven conmigo y cerca de mí me dicen que he pasado a un estado alterado de conciencia.

Esto es exactamente lo que tenemos que hacer si queremos pasar a un lugar en donde estamos menos apegados a las cosas que son exteriores al Yo.

Debemos pasar a un estado alterado de conciencia. Debemos ir a un lugar de mayor conciencia. Debemos elevarnos y expandir nuestra experiencia de quienes somos.

Cuando yo sé lo que realmente soy y cuando entiendo profundamente lo que estoy haciendo aquí, me siento más y más desapegado de las personas, lugares y acontecimientos de mi vida física cotidiana.

La vida que existe fuera de mi Yo Interior es magnética. Tira y me atrae hacia ella. Me aspira y me absorbe hacia ella. Pronto, me pierdo en el laberinto y no puedo encontrar la salida.

Hasta que puedo.

Lo que me hace ver lo que es verdad y salir del laberinto es la elevación de mi observación.

Yo, literalmente, me elevo por encima del paisaje de mi momento presente, mirando hacia abajo desde un lugar lejano y distante, viéndome a mí mismo en él, pero no de él. “Estar en el mundo, pero no ser del mundo” es la meta de todo buscador espiritual. Es el lugar donde reside toda maestría espiritual.

Voy a utilizar cualquier dispositivo a mi disposición, cualquier herramienta a mi alcance, para lograr esta elevación de la observación.

Voy a leer. Voy a escribir.

Voy a hablar. Voy a escuchar. Voy a caminar a través del momento.

Voy a permanecer sentado en él.


Voy a rezar, voy a meditar, cavilar; voy a cantar, voy a bailar, voy a reír, voy a llorar; voy a hacer todo lo posible para enviarme a mí mismo a un nuevo lugar, un lugar donde puedo estar libre del miedo que ser humano ha impuesto sobre mí.

Ahora, aquí está el tema…

Me gustan mis apegos. Así que tengo que encontrar una manera de ser selectivo sobre las cosas de las cuales desapegarme. Por lo menos al inicio. Por lo menos al principio.

Creo que si intento desapegarme de todo de una sola vez me pondré en un lugar muy malo. Pues ya me distanciaría yo mismo del corazón de quien soy, o me derrumbaría de dolor por todo lo que se sentiría como si lo hubiera “perdido”.

Así que tengo que hacer una lista de todas las cosas a las que estoy apegado – y ésa va a ser una lista muy larga, en verdad. Y tengo que decidir de qué quiero desapegarme primero. Para ser honesto, creo que ya lo he decidido.

Creo que quiero desapegarme, en primer lugar, de todos mis dramas, todas mis “historias”, todos mis falsos pensamientos sobre la vida y cómo es, y sobre todo, de toda mi necesidad de permanecer oculto – y de utilizar cuentos y mentiras como una forma de hacerlo.

Dicho de otra manera, creo que tengo que ser totalmente transparente. Se trata de completa visibilidad. Se trata de vivir en integridad. De lo que tengo que desapegarme es de mi “historia” fabricada acerca de quién soy y qué quiero, luego empezar a vivir la vida desde un lugar de absoluta autenticidad.

 Lo que estoy descubriendo es que he estado increíblemente apegado a mi “idea” acerca de mí mismo, y todo lo que vaya en contra de esa idea o la contradiga de alguna manera, me apresuro a ocultar o encubrir con una “pequeña mentira blanca”.

Porque no sólo debo desapegarme de la idea que tengo de mí mismo, sino también de la idea que ustedes tienen de mí. Dije que éste era el principio del desapego, pero a mí me parece, mientras me oigo pensar en esto, que en realidad es lo último en desapego. Así que, tal vez, en este sentido, el principio es el fin y el fin es el principio. Y, como con todo lo demás en la vida, el proceso entero es un círculo.

En cualquier caso, ahí es donde tengo que comenzar mi proceso de desapego. Tengo que desapegarme de mis dramas, desapegarme de mis historias, y lo más importante de todo, desapegarme de mi Yo Fabricado… de manera que pueda revelar mi Yo Verdadero al “yo” que soy Yo, por fin.

Dijo Shakespeare, y tenía razón: “Sé fiel a tu propio ser y entonces sucederá, como la noche sigue el día, que no podrás ser falso con nadie.”
 
Neale Donald Wasch
 
 

EL PODER DE LA PALABRA EN MI...

Aunque las demos por sentadas, las palabras que usamos al comunicarnos son muy poderosas. Puede sonar raro, pero la verdad es que hay palabras que por si solas tienen un peso y una emoción asociadas a ellas.

Para ver esto en acción vamos hacer una mini prueba: Te pido por favor decir, ahora mismo en voz alta, “¡Que día más horrible!” 
¿Cómo te sientes? 
¿Sientes inconformidad? ¿Desagrado? 
¿Tiene eso que ver como verdaderamente está el día? 

Aunque en realidad sea el día más maravilloso, igual estas palabras pueden cambiar tu ánimo y traerte sentimientos de malestar.

Hay palabras que no sólo nos hacen sentir una mala sensación sino también ayudan a que nos autoimpongamos limites. 

Cosas como “No puedo ir”, “No tengo tiempo”, “Soy pésima/o para eso” son barreras invisibles que levantamos sin darnos cuenta. 

Porque si analizamos bien la situación la verdad es que sí podemos ir (pero decidimos no hacerlo), tenemos tiempo (pero ese tiempo lo queremos utilizar en otra cosa), y puede que no seamos expertos en alguna cosa pero probablemente es por que no hemos querido dedicarle el tiempo necesario para serlo.

Claramente, no es que al cambiar estas formas de expresarnos mágicamente vamos a poder hacer lo que sentimos que no podemos, o vamos a crear más horas en el día. 

Sin embargo, podemos ir avanzando en nuestra vida de manera más fluida y tranquila; sin sentirnos culpables por restricciones inexistentes, sin sentirnos mal por que no tenemos una cierta capacidad y dándonos un merecido espacio para poder crecer en el futuro.

Para que empecemos a ser un poquito más conscientes de estas presiones y limitaciones que nos autoimponemos y, a su vez, comencemos a ser más gentiles y respetuosos con nosotros mismos, te entregamos 5 ejemplos de frases que desde hoy mismo puedes reemplazar para liberarte de las emociones negativas que traen:

1-“Soy pésima/o para”:
Ejemplos de esto podrían ser: “Soy pésima para cocinar”, “Soy pésimo para las matemáticas” “Tengo pésima memoria”. ¿Es esto verdad? ¿Es que somos pésimos o la verdad es que nunca nos hemos dado el tiempo para mejorar? 

Muchas veces se trata de temas que no nos llaman la atención, y por eso mismo no nos interesa aprender más sobre ellos. 

Otras veces, es simplemente que no le hemos dado prioridad. Esta bien, no tenemos que ser expertos en todo y podemos aprender más cosas en el futuro, así que basta reconocerlo y dejar de lado la culpa.

¿Con que lo reemplazo?:
- “La verdad es que no me llama la atención la cocina, así que nunca he aprendido a cocinar bien.

Prefiero ocupar mi tiempo en aprender (cualquier otro hobby que tengas).” ;

- “Nunca disfruté de las matemáticas en el colegio, y actualmente no es uno de mis fuertes. Seguro que si me dedicara a aprender podría ser mucho mejor pero, por ahora, no me motiva hacerlo.” ;

- “Mi memoria no es la mejor, pero estoy comiendo pasas para mejorarla!”. Estas nuevas frases te dan la posibilidad de mejorar en el futuro, y son mucho más fieles a tu verdadera realidad.

2-“No tengo tiempo”:
La famosa frase de H. Jackson Brown nos puede ayudar a inspirarnos para hacer un cambio aquí: “No digas que no tienes suficiente tiempo.

Tienes exactamente el mismo cantidad de horas por día que tenían Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, Madre Teresa, Leonardo da Vinci, Thomas Jefferson y Albert Einstein.”.

La realidad es que, no es que no tengamos tiempo, es que priorizamos otras cosas en el tiempo que tenemos y no hay porque sentirse mal por eso.

¿Con qué lo reemplazo?: En vez de que te sientas agotado y estresado al decir “No tengo tiempo” que tal si comienzas a decir “Esto es importante para mi, así que estoy optando por ocupar la mayor cantidad de tiempo en él.”, o

- “Me doy cuenta que estoy priorizando algunas cosas que no tienen tanta importancia como yo pensaba que tenían. 

Voy a revisar como puedo cambiar mi agenda semanal para empezar a darle prioridad a lo importante”.

Nuevamente, no es que generarás mas tiempo, pero si comenzarás a estar mas atento/a a como ocupas este recurso y tendrás la oportunidad de ocuparlo de manera más sabia cada vez.

3-“No sé”:
Muchas veces ésta es nuestra primera respuesta para cualquier pregunta, incluso sin siquiera pensar si es que es verdad o no.

Algunas veces es cierto que no sabemos, pero tenemos la posibilidad de averiguar la respuesta. Otras veces sólo necesitamos un tiempo para pensar un poquito y encontrar la respuesta.

El objetivo es reemplazar esta frase con otra que nos evite sentirnos incapaces o inútiles. Para esto, podemos dar una respuesta más clara y específica.

Con que lo reemplazo?: Puede ser
- “No sé, pero puedo intentar averiguarlo”, o
- “La verdad es que no tengo mayor interés en ese tema y entonces no manejo esa información” o también
- “Deja pensarlo un ratito y te contesto”.
Cualquiera de estas respuesta dicen la verdad, que eres una persona que está en control y que toma acción cuando es necesario.

4-“Debería hacerlo/ Tengo que”:
“Debería ir al supermercado hoy”, “Tengo que hacerlo, se lo prometí”, “Tengo que ir al cumpleaños”, “Estoy obligada hacerlo”, etc.

La verdad es que nadie nos obliga a nada, nosotros somos quienes decidimos. ¿Por qué hacernos las víctimas si tenemos toda la capacidad para elegir que va pasar con nosotros mismos?

Con que lo reemplazo?:
- “Quiero comer mañana, así que escojo ir al supermercado hoy”.
- “Me hace feliz honrar mis compromisos, entonces lo haré yendo a este cumpleaños.”
- “Este evento es parte de mi trabajo, y como quiero continuar trabajando aquí, tomo la decisión de ir.”

Al reconocer que tu has tomado la decisión de tomar una acción por una cierta razón, dejas de lado la víctima y nuevamente pasas a ser el protagonista de tu propia historia… sin ninguna carga negativa o mal sentimiento.

5-“No puedo”:
Ejemplos de esto sería “No puedo ir ” o “No puedo hacerlo”. Querer es poder, y si realmente quisiéramos hacerlo, probablemente lo haríamos. Entonces dejemos de lado el sentimiento de culpabilidad. 

Sólo estamos optando por otra posibilidad y eso no debería generarnos estrés por ningún motivo.

¿Con qué lo reemplazo?: Formas de ser mas honestos y abiertos serían
- “Agradezco la invitación pero quiero estar tranquila en casa hoy”,
- “La verdad es que quiero focalizar mi energía en otra tarea que tiene mayor importancia para mi y por esto opto por no hacer lo que me estas pidiendo”,
- “Tengo la capacidad de hacerlo, pero preferiría que otra persona tomara esta responsabilidad, ¿existe la posibilidad que sea así?”.

¡Si! ¡Tú puedes hacer de todo, pero si conscientemente decides que es lo mejor para ti!

Esto son sólo algunas posibilidades que existen para reemplazar frases que nos están limitando. 

Seguramente podrás pensar en otras que sean más naturales para ti, o que sientas que se ajusten mejor a tu realidad. 

Como sea, ya tienes la posibilidad de estar alerta a ti mismo y dejar de lado formas de hablar que no te están beneficiando


. ¡Comienza hoy a energizarte y empoderarte con tus propias palabras!
 
Del Blog: El Arte de Crear la Vida que Quieres
Lara y Natalie Manqui.

COMO EVITAR ENVEJECER..

Como Evitar El Envejecimento PARA EVITAR EL ENVEJECIMIENTO... Vale la pena leerlo... Se quedarán con la boca abierta...!Es solo un minuto al día. No hay disculpa:A practicar para evitar el envejeceeeeer…

Como Evitar El Envejecimento

PARA EVITAR EL ENVEJECIMIENTO... Vale la pena leerlo... Se quedarán con la boca abierta...!


Es solo un minuto al día. No hay disculpa:

A practicar para evitar el envejecimiento y la demencia senil; Parece muy fácil, ¿verdad?


Haz este Ejercicio de la cultura china simple y eficaz… y verás
La esencia está en que tus ojos deben estar cerrados cuando estés practicando el Jin Ji Du Li… Pon Atención

Aquí está el ejercicio:
Párese sobre una pierna, mientras que sus ojos están cerrados. Eso es todo.
Haga la prueba ahora mismo, póngase de pie, cierre los ojos y trate de mantenerse parado en un solo pie.


Si usted no es capaz de permanecer por lo menos 10 segundos, significa que su cuerpo ha degenerado hasta el nivel 60 a 70 años de edad. En otras palabras, es posible que sólo tenga 40 años de edad, pero su cuerpo ha envejecido mucho más rápido.


Intenté hacer este ejercicio cuando leí el correo electrónico y pensé: “gran cosa, estoy seguro de que puedo hacer esto fácilmente”


Me estaba engañando a mí mismo, me alegró haberlo intentado, porque descubrí para mi sorpresa que mientras yo podía mantenerme fácilmente sobre un solo pie con los ojos abiertos, intentando lo mismo con los ojos cerrados… es otra historia!


Yo no podía mantener el equilibrio durante más de dos o tres segundos antes de empezar a tambalearme.


No es necesario que levante mucho su pierna, si sus órganos internos están fuera de sincronía, incluso levantando la pierna un poco le hará perder el equilibrio.


Los chinos han avanzado mucho en su conocimiento del cuerpo humano.
Fue muy alentador saber que la práctica frecuente y regular puede ayudar a recuperar el sentido del equilibrio.


De hecho, los especialistas chinos sugieren que la práctica diaria de Jin Ji Du Li durante 1 minuto, ayuda a prevenir la demencia.


Al principio usted puede probar cerrando un poco los dos ojos, en lugar de cerrarlos completamente. De hecho, esto es lo que el especialista en salud Zhong Li Ba Ren recomienda.


La práctica diaria de Jin Ji Du Li, puede ayudar en la curación de muchas enfermedades como:


La hipertensión,Altos niveles de azúcar en la sangre o diabetes,
El cuello y las enfermedades de la columna vertebral,
y también puede evitar que usted padezca de demencia senil.
Zhong Li Ba Ren ha escrito un libro titulado “Self help is better than seeking doctors’ help”, un best-seller que, además, ha sido el libro de salud más vendido en China desde que se publicó por primera vez el año pasado. 


Su éxito se puede medir por el hecho de que logró más de 1 millón de copias vendidas.

Se dice que de acuerdo a la comprensión de los médicos chinos, las enfermedades aparecen en el cuerpo debido a que surgen problemas en la coordinación entre los diversos órganos internos, lo que hace que el cuerpo pierda su equilibrio. Jin Ji Du Li puede reajustar esta interrelación de los órganos y como funcionan entre sí.


Zhong Li Ba Ren afirmó que la mayoría de las personas no pueden pararse sobre un pie con los ojos cerrados por 5 segundos, pero más tarde, ya que lo practican a diario, son capaces de hacerlo por más de 2 minutos.
A medida que adquiera capacidad de permanecer por más tiempo, la sensación de pesadez desaparece.


Al practicar Jin Ji Du Li, usted notará que la calidad del sueño es mejor, la mente se aclara y mejora significativamente la memoria.
Lo más importante es que si practica Jin Ji Du Li con los ojos cerrados durante 1 minuto cada día, no sufrirá de demencia senil ( significa que el cerebro se mantendrá saludable).


Zhong Li Ba Ren explicó que hay seis meridianos importantes que pasan por las piernas. Cuando usted está parado sobre una sola pierna, sentirá dolor debido al ejercicio, y cuando esto ocurre, los órganos correspondientes de estos meridianos y sus formas comienzan a recibir el ajuste necesario. Este método puede enfocar o concentrar la conciencia y el canal del cuerpo hasta los pies.


Los efectos benéficos de la práctica de Jin Ji Du Li en varias enfermedades asociadas con la hipertensión, diabetes, enfermedades del cuello y la columna vertebral se empezarán a sentir rápidamente, también puede prevenir la gota.
Es la cura básica para la enfermedad de “Cold Feet” y también puede reforzar la inmunidad del cuerpo.


Usted no tiene que esperar hasta que tenga alguna enfermedad para comenzar a practicar Jin Ji Du Li. Es recomendable para casi cualquier tipo de persona y especialmente benéfico en los jóvenes, si lo practican a diario mientras están sanos la probabilidad de adquirir problemas propios de la vejez, será menor.


No es recomendado para las personas cuyas piernas están debilitadas y no pueden permanecer de pie por períodos largos.


“Es la mente la que crea el mundo que nos rodea y aún cuando nos encontramos juntos, parados en la misma pradera, mis ojos nunca verán lo que los tuyos contemplan y mi corazón nunca se agitará con las emociones que conmueven al tuyo”.


Fuente:  http://tusaludpuravida.blogspot.

SEMILLAS DE CONSCIENCIA.



Cuando miramos profundamente a una flor, podemos ver que está hecha de elementos no-flor , como el sol, la lluvia, el suelo, el compost, el aire y el tiempo. 

Si seguimos mirando profundamente, también nos daremos cuenta de que la flor está en camino de convertirse en compost. 

Si no percibimos esto, nos sorprenderemos cuando la flor comience a descomponerse.

Cuando miramos profundamente en el compost, vemos que también está en camino de convertirse en flor, y nos damos cuenta de que las flores y el compost "inter-son." Se necesitan mutuamente. 

Un buen jardinero orgánico no subestima el compost, porque sabe cómo transformarlo en margaritas, rosas, y muchos otros tipos de flores.

Cuando miramos profundamente dentro de nosotros mismos, vemos las flores y la basura. 

Cada uno de nosotros tiene ira, odio, depresión, discriminación racial, y muchos otros tipos de basura, pero no hay necesidad de temerle. 

De la misma forma en que un jardinero sabe transformar el compost en flores, podemos aprender el arte de transformar la ira, la depresión y la discriminación racial en amor y comprensión.

Esto es obra de la meditación. Según la psicología budista, nuestra conciencia se divide en dos partes, como una casa de dos plantas. 

En la planta baja hay una sala de estar, y la llamamos "conciencia de la mente." Por debajo de la planta baja, hay un sótano, y lo llamamos "almacén de la conciencia"

En ese almacén todo lo que hemos hecho siempre, experimentado, o percibido se almacena en forma de semilla, o película. 

El sótano es un archivo de todo tipo imaginable de películas almacenadas en una cinta de vídeo.

Arriba, en la sala de estar, nos sentamos en una silla a ver éstas películas, de las que nos servimos desde el sótano.

Ciertas películas, tales como la ira, el miedo o la desesperación, parecen tener la capacidad de subir del almacén por sí mismas. 

Abren la puerta de la sala de estar y activan por sí mismas nuestro reproductor de vídeo, tanto si las elegimos o no. 

Cuando eso sucede, nos sentimos atrapados, y no tenemos más remedio que verlas. 

Afortunadamente, cada película tiene una longitud limitada, y cuando se ha terminado, regresa al almacén. 

Pero cada vez que es vista por nosotros, gana una mejor posición en el estante del archivo y sabemos que va a volver pronto.

En algún momento un estímulo desde fuera, como cuando alguien dice algo que hiere nuestros sentimientos, provoca la proyección de una película en la pantalla de nuestro televisor. 

Pasamos gran parte de nuestro tiempo viendo estas películas, y muchas de ellas nos están destruyendo.


Aprender a detenerlas es importante para nuestro bienestar.

Los textos tradicionales describen la conciencia como un campo, un terreno en el que cada tipo de semilla se puede sembrar ; semillas de sufrimiento, felicidad, alegría, tristeza, miedo, ira y esperanza .

Cuando una semilla se manifiesta en nuestra conciencia mental, siempre regresa al almacén mucho más fuerte.

La calidad de nuestra vida depende de la calidad de las semillas en el almacén de la conciencia. 

Si manifestamos semillas de ira, tristeza y miedo en nuestra conciencia mental, las semillas de la alegría, la felicidad y la paz no podrán brotar y fortalecerse.

Practicar la atención plena significa reconocer cada semilla, que viene desde el almacén y regar las semillas más nutritivas siempre que sea posible, para ayudarlas a crecer más fuerte. 

En cada momento que nos damos cuenta de algo pacífico y hermoso, reguemos las semillas de paz y belleza , y hermosas flores florecerán en nuestra conciencia.

El tiempo que dedicamos a regar y cuidar determina la fuerza de esa semilla. 

Por ejemplo, si nos encontramos delante de un árbol, respiremos conscientemente, y disfrutemos de él durante cinco minutos. 

Semillas de felicidad se regarán en nosotros durante cinco minutos, y esas semillas crecerán más fuertes.


Durante los mismos cinco minutos, otras semillas, como las del miedo y el dolor, no son regadas. 

Tenemos que practicar de esta manera todos los días.

Cualquier semilla que se manifiesta en nuestra conciencia mental siempre vuelve a nuestro almacén de la consciencia fortificada. 

Si regamos nuestras semillas sanas con cuidado, podemos confiar en que nuestro almacén de consciencia se producirá trabajo de sanación.

Thich Nhat Hanh