sábado, 2 de abril de 2016

La Frustración de Simular Ser Humano




Querido David:

Siempre me alegra recibir las cartas en las que les contestas a otros. Las guardo como referencia y material de estudio. Tengo una pregunta, si fueras tan amable de contestarla. En 1976 tuve una experiencia que duró varios meses durante los cuales nada parecía real, y me preguntaba “qué es real”.

Pareció comenzar cuando leí un libro que me dio una persona que conozco, una historia de un Gurú Nanak, en la que decía algo como “aunque lleves contigo un cargamento de libros, si no Lo conoces, no conoces nada”. Creo que se dirigía a diferentes grupos religiosos de su país. En esos días una voz en mi interior pareció decirme muchas cosas, y mi vida nunca ha sido igual.

El primer mensaje que oí fue: “Si estás ocupado simulando ser alguien que no eres nunca sabrás quién eres en realidad”. Yo me preguntaba todo el tiempo qué era real. Mirando a mi alrededor y preguntándome “¿Esto es real? ¿Esto es real?” Y la voz en mi interior me decía que no, que era una ilusión, que hoy estaba y mañana no, que ahora lo veía, y al momento siguiente ya no. Hasta
ese momento yo no tenía ningún conocimiento espiritual salvo el que me habían dado las iglesias protestantes —presbiteriana, bautista, cristianas.

Un día, al volver del trabajo, estaba sentado en mi cama (esperaba ansiosamente el momento en el que volvía del trabajo para sentarme en mi cama y aquietarme, y era allí que parecía encontrar una presencia de paz, como si hubiera una luz a mi alrededor y mis preguntas hallaran respuesta. En ese entonces creía que la presencia se encontraba en mi dormitorio). En esa ocasión en particular, después de que me fuera dicho que esto no era real, y luego aquello, pregunté con vehemencia: “Entonces ¡¿qué es Real?!” El cuarto pareció llenarse de luz. La luz parecía provenir de mi interior. El momento estaba lleno de paz y de un sentido del absoluto, y decía “Yo soy Él y no hay otro”. Bueno, en algún lugar en mi interior eso resonó. Llamé Espíritu a la entidad.

Durante algunos meses esa parecía ser la única cosa real para mí, y no podía evitar decirles a todos “Somos Uno. No hay otro”, tal como resonaba en mi interior, aunque no pudiera explicarlo más allá de esas palabras. Ese episodio hizo que me embarcara en un viaje de búsqueda espiritual por todas las religiones, tratando de encontrar esa certeza que había experimentado. El “espíritu” continuó hablándome durante este viaje. No fue sino hasta que comencé a estudiar UCDM que encontré el mismo mensaje que ese mensaje inicial, y me devolvió esa experiencia que casi había descartado por considerarla un producto de mi locura y desesperación por sentirme especial, y que, suponía, yo misma me había inventado. Antes que eso sucediera no podía encontrar mi lugar en el mundo, pero desde que sucedió nada me ha interesado excepto buscar lo que llamé “la verdad”.

Ninguna otra cosa parecía o parece tener sentido, y es tan difícil para mí salir del círculo vicioso de pensar que debo ocuparme de esto o de aquello, temiéndolo, sintiéndome culpable por sentirme así, etc. Pude obligarme a hacer las cosas que tenía que hacer, como formar una familia, mantener mi casa en orden y limpia, pero me cuesta tanto desear hacer algo.

Te hablé sobre mi negocio anteriormente. El lugar físico es sólo un refugio en el que puedo estar a solas para meditar, estudiar, escuchar grabaciones de UCDM, música, etc. Sin embargo, cuando tengo que crear un arreglo para alguien lo dejo para último momento, como si temiera hacerlo. Una vez que comienzo estoy en paz, ni lo disfruto ni me desagrada. Simplemente lo hago como si no lo estuviera haciendo, y siempre me sorprendo cuando resulta ser más maravilloso que lo que el cliente soñaba porque, cuando lo miro, parezco no emitir ningún juicio. Aparentemente lo único que sé es que está terminado y que no puedo hacer más.

Encontré una tela en mi costurero el otro día y pensé hacerle un vestido a mi nieta con ella. Compré el molde y averigüé cómo coserlo, y ahora no tengo ningún deseo de hacerlo y tengo que obligarme a hacerlo de todos modos. Parece no tener sentido. Cuando me vuelvo así es como si me paralizara respecto de todo, aún respecto de estudiar el Curso y el Manual. Cuando pienso en las cosas pendientes para hacer no puedo dejar de pensar que tengo que hacerlas y me confunde decidir qué hacer primero. Cuando dejo de pensar totalmente en ello y le pido al Espíritu Santo que me dé unción, me cuesta estar en paz sin hacer nada hasta ese momento. Entonces parece que me cansara y sólo deseo dormir. Sé que los “deberías” han retumbado en mi cabeza toda mi vida, pero no parezco haber logrado librarme de ellos. Todo en realidad parece ser vanidad y no cumple ningún propósito. Todo lo que hago parece servir a esta ilusión, y siempre he querido escaparme de ella desde aquella experiencia en 1976. ¡Ayúdame! Esto excede toda explicación. ¿Qué perdono para ser liberada? ¿Cómo vuelvo a estar en paz?

RE: [David Hoffmeister]: Amada de Dios,

Gracias por confiarnos tus pensamientos y por estar dispuesta a perdonar y a Despertar. ¡Es maravilloso! Has escuchado la Voz que habla por Dios recordándote la naturaleza ilusoria del mundo. El Curso de Milagros te brinda una herramienta para entrenar tu mente a que escuche SÓLO la Voz del Espíritu Santo y se deshaga para siempre de la voz de duda del ego. Al usar y practicar las lecciones de UCDM perdonarás la creencia en la separación, la creencia en el tiempo-espacio, la creencia en que existe una secuencia lineal de eventos separados. Experimentarás muchos milagros que harán colapsar el tiempo y traerán Paz a tu mente. Comprenderás y experimentarás el propósito del Espíritu Santo, que reemplaza el propósito de muerte, culpa, miedo y separación que es propio del ego.

Al principio tienes sólo una vislumbre del nuevo Propósito de perdón, de la naturaleza ilusoria del cosmos, pero hasta que el “propósito” del ego sea desaprendido y deshecho en su totalidad parecerás vacilar. Durante este período puede parecerte que el mundo no tiene ningún propósito. Te acercas al punto en tu mente en el que ves que los caminos del mundo no conducen a ningún lado. A medida que la mente se acerca a este punto todo parecerá carecer de sentido, pero más allá de ese punto de total falta de signifcado está la Luz del Espíritu Santo. Cuando te unes a esa Luz brillará a través de ti y la irradiarás a todo y a todos. El Espíritu Santo brilla a través de ti, haciendo desaparecer todo vestigio de oscuridad, y es algo que experimentas con Facilidad y sin esfuerzo. No hay lucha ni conficto al dejar pasar la luz a través nuestro. Es como si fuéramos transparentes, ya que no hay metas ni proyectos personales que interfieran.

El Espíritu Santo nos guía con certeza. En cada situación aparente nos dirige el juicio del Espíritu Santo. Éste es un juicio que tiene lugar a través de nosotros y no es hecho por nosotros, y ese juicio del Espíritu Santo nunca entraña pérdida para nadie. En el Propósito del Espíritu Santo nunca hay mandatos o exigencias, sino sólo sugerencias, instrucciones y recordatorios. En apariencia, podemos resistirnos al Llamado del Espíritu Santo, pero el retraso es siempre transitorio y la Expiación o Corrección es inevitable. Es por eso que éste es un curso obligatorio. El perdón es inevitable, y aunque parecen existir muchos caminos para llegar al perdón, en su contenido son todos iguales. El perdón simplemente ve lo falso como falso, y silenciosamente descansa en Paz.

La voz que habla de “deberías” o “tendrías que” es la del ego. Estas expectativas llenas de culpa surgen de un falso sentido de uno mismo, de un concepto de si mismo que Dios no creó. Este concepto era imaginario ya que buscaba reemplazar al Ser que Dios creó en Eterna Perfección. Toda frustración surge en la consciencia por simular ser humano, y todos los diferentes papeles humanos sólo perpetúan este simulacro de identidad. En el Presente, libre de las distorsiones del pasado, Eres libre en Espíritu, tal como Dios Te creó. Te has sentido inspirada por la música de Resta, y ahora puedes inspirarte en la liberación de la historia de la “madre” por parte de Resta. Te has identificado con los roles de hija, madre y abuela, y estos papeles han limitado tu consciencia de Cristo. Cristo no tiene límites, ya que Es Eterno.

El perdón te ofrece un concepto expansivo de ti misma en el que todo y todos están incluidos, una perspectiva que lleva al Despertar del sueño y a recordar a Cristo y a Dios. Descubrirás que Cristo es una realidad y no un concepto. Los conceptos imaginarios de uno mismo necesitan ser defendidos sólo porque no son sólidos, porque son inestables e irreales. El Espíritu está siempre indefenso porque en verdad nada real puede ser amenazado y nada irreal existe. He aquí la Paz de Dios. Recientemente Resta nos envió este correo electrónico que había enviado a su “hijo biológico”:
Te libero

“El que era un enemigo, es más que un amigo cuando es libre de asumir el santo papel que el Espíritu Santo le ha asignado. Deja que él sea hoy tu salvador. Tal es su función en el plan de Dios, tu Padre”

UCDM L-78.5

“Desperté esta mañana con el convencimiento de que tenía que tener una comunicación muy sincera contigo. En este momento mi vida está centrada en permanecer en el propósito: perdonar la ilusión del mundo y recordar mi verdadera identidad – contigo y con todos – como Cristo: abstracción pura, espíritu, luz, amor. Mi tarea por el momento es deshacerme por completo de mi persona, de la idea del cuerpo, de mi personalidad, de mi mente privada y de la colección de máscaras que inventé para reemplazar a mi verdadero Ser. Y eso incluye los roles que diseñé para mí, como “esposa” y “madre”. El año pasado, cuando elaboraba la separación de Bob, recibí una canción: “Te libero”, y la comparto contigo ahora porque se aplica igualmente a mi relación contigo:

TE LIBERO (letra de la canción)

No tienes que simular ser quien no eres. Un títere que se mueve con los hilos de mis pensamientos. El papel que te he asignado nos ha privado a los dos de la luz y la gloria que vive en el alma, pero que pacientemente le cede su lugar a cada máscara que usamos y que proclama que no somos hijos de Dios.

Te libero, hermano mío, para ser quien eres. Mi salvador, el Cristo que habita en el corazón de Dios. Y estaré allí contigo, porque en realidad somos uno, Amado del Padre, su Hijo. No tienes que ser pequeño, sin amor, desconocido, vestido con un cuerpo al que llamas tuyo. No eres esposo (hijo) y no soy esposa (madre), ya que la mente no tiene género y la forma no tiene vida.

Es hora de recordar lo que siempre supimos: que Dios tiene un sólo Hijo, y no dos. Abstente, no eres una persona y tampoco yo lo soy. Olvidamos que soñábamos y vivíamos una mentira. Ahora el Espíritu llama. Querido hijo mío, despierta, permite que el dulce amor de Dios te sane, corrija tus errores. Cásate con todos, ya que el todo es sólo Uno, Sagrado y bendito Hijo Cristo de Dios.

Cuando tenías alrededor de ocho años me hiciste una tarjeta para el Día de la Madre que encontré hace poco. En un lado decía “A la mejor Madre” – y en el otro escribiste “Mi Madre es mi hermano”. Hemos vuelto al mismo punto, a lo que reconociste en ese entonces. Soy tu hermano, y solamente tu hermano. Mi “maternidad” ha terminado. Te amo como a un querido hermano en Cristo, como amo a Bob, como amo a todos. Todos SON yo mismo, y no excluyo a nadie, ni considero especial a nadie. Eso no disminuye tu valor sino que te hace infinitamente precioso para mí y para Dios. Te bendigo en tu viaje que no tiene distancia, de vuelta al hogar que nunca abandonaste. Siempre estoy aquí para ti cuando quieras conectarte con mi corazón. Mi queridísimo, te amo para siempre. Resta”.

RE [David Hoffmeister]:

El perdón signifca no renunciar a nada para aceptar Todo. La mente está unificada y la paz y la compleción van juntas. Has preguntado: “¿Qué perdono para liberarme? ¿Cómo vuelvo a la paz?” Perdonar la creencia en el tiempo-espacio es decirle a Dios: “¡Muéstrame la Eternidad!” Perdonar la creencia en la separación es decirle a Dios: “Muéstrame la Unión de la Eternidad”. El
Espíritu Santo te convencerá de que el tiempo es irreal y la Eternidad real, si Se lo permites. Nada se te pide en Verdad, porque ya eres para siempre Perfecta, Entera y Completa tal como Dios Te creó. El perdón despeja los obstáculos para recordar esa Verdad.

Amor y Bendiciones, David.

¡Saludos!
¿Quien es David Hoffmeister?
David Hoffmeister comenzó su viaje hacia la iluminación espiritual en 1986, cuando se encontró con Un curso de milagros (UCDM) y la reconoció como la herramienta que había estado buscando para lograr una transformación radical de la mente y las percepciones. 
En 1991 David fue impulsado a dar otro salto de confianza y comenzó a viajar por los Estados Unidos y Canadá, compartiendo su claridad de comprensión en relación con Un curso de milagros. Él siguió las instrucciones de ‘hacerse como un niño’, entregándose totalmente a el Espíritu Santo y confiando en su guía en cuestiones de dinero, transporte, vivienda, alimentación y las palabras que  ha de usar en innumerables reuniones de UCDM, iglesias, grupos metafísicos y espirituales y una serie de encuentros santos con personas que no sabían nada del Curso. David descubrió que era su constante alegría y su paz, que fue el mejor maestro en todos los encuentros, y que era la paz que todos sus hermanos y hermanas estaban buscando.
Así David nunca ha cobrado por su tiempo, enseñanzas o cualquiera de los muchos materiales que regala, sino que Él ha sido apoyado en su totalidad por ofrendas de amor. En todos sus años de viajar y compartir la sabiduría David se ha convertido en una demostración viva de los principios de Un curso de milagros, tales enseñanzas como:
‘Mi sustento es el Amor de Dios.’
‘Yo soy la luz del mundo.’
‘Voy a dar un paso atrás y dejare que El muestre el camino.’
‘En mi indefensión radica mi seguridad.’
‘La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.’
David Hoffmeister aprendió a través de innumerables milagros que podía confiar perfectamente en el Espíritu Santo para proveer por él y guiarlo a través de cualquier situación. Todo lo que parecía necesitar para llevar a cabo su propósito como maestro de Dios fue dado sin que él hiciera esfuerzo alguno. Varias experiencias como ermita ayudaron a David para liberar su mente de la charla del ego y entrar en profundo silencio.
David fue guiado a una pequeña casa en 1996. Se convirtió en un lugar de tranquilidad y meditación entre viajes, pero también un lugar donde pudiera acoger aquellos que desean alejarse del mundo y profundizar en la mente para descubrir el Cristo interno. El tiempo que David paso en la “Peace House” (Casa de Paz),  abrió una nueva fase de su ministerio mientras el Espíritu Santo lo guió a adquirir computadoras y utilizar la tecnología del Internet. El resultado fue la realización de un número de sitios web. Su sitio web principal, (Foundation for the Awakening Mind), hoy en día ofrece una enorme variedad de recursos relacionados con Un curso de milagros y la metafísicas de Cristo.
Buscadores Espirituales de la verdad pueden suscribirse al e-grupo de David, Awakening In Christ, donde desde hace varios años ha respondió a las preguntas enviadas a él de todas partes del mundo. Este grupo en línea ahora sirve como una lista de correo global para anunciar eventos de la fundación y nuevos recursos, así como el programa de viajes de David.
Mientras el ministerio de computación se desarrollaba un amigo se inspiró para crear una organización sin fines de lucro, la Fundación Para La Mente Despierta, que ahora sirve como marco para la coordinación de todos los aspectos del ministerio y para el manejo de las donaciones más grandes. Todas las donaciones ayudan a David a continuar compartiendo la experiencia del Amor Divino o la Unidad Perfecta.
David Hoffmeister ha viajado extensamente desde 1996 compartiendo la experiencia del amor incondicional de Dios que se alcanza a través del perdón. Algunas personas han expresado cansarse de sólo ver su itinerario de viaje en su correo electrónico. Sin embargo David experimenta tanta energía e inspiración fluyendo a través de él, que no experimenta la fatiga. David viaja por el mundo brillando en la Luz del Amor de Dios donde quiera que haya una fuerte invitación. Todas las reuniones se ofrecen gratuitamente, y las donaciones y ofrendas de amor hacen que los viajes y recursos en Internet gratuitos estén disponibles para decenas de miles de personas.
David y los Mensajeros de la Paz residen actualmente en Kamas en Living Miracles Metaphysic Center, así como en Living Miracles Center / Monastery cerca de Fruitland, Utah durante buena parte del año. Así como también La Casa de Milagros ubicada en Chapala, Jalisco en México.

viernes, 1 de abril de 2016

EL PODER DE TUS CREENCIAS


EL PODER DE TUS CREENCIAS

Seguramente has escuchado alguna vez eso de que las personas no cambian. En realidad, las personas si cambian, pero lo hacen cuando cambian sus creencias.

¿Qué es una creencia? Una creencia es lo que una persona cree que es posible o no es posible, son ideas, convicciones, formas de pensar, percepciones o maneras de ver las cosas. Si quieres llevar tu vida a otro nivel, tienes que estar dispuesto a desprenderte de algunas de tus antiguas formas de pensar.

Modificar creencias limitantes se relaciona directamente con la posibilidad de cambio, de libertad y de aprendizaje. ¿Conoces la historia del elefante que cree que no puede escapar?


El primer paso para modificar nuestras creencias es reconocer que somos seres emocionales que estamos determinados por nuestras creencias, cualquier creencia que aceptemos se hace ley en nuestra mente y esta determinará nuestro presente y nuestro futuro.

Unas vez que comprendas que tus creencias son ley, podrás reconocerlas y cambiar las que te limiten, solo tienes que estar atento a tus pensamientos y a tus palabras.

Tú eres el único que le da poder a lo que crees.

Nuestro sistema de creencias empieza a forjarse cuando somos niños, en función de nuestro entorno, familia, amigos, colegio, televisión, país, cultura, etc.

Si a un niño le dicen muchas veces que es un inútil porque siempre saca ceros en matemáticas, el niño no sólo creerá que es inútil en matemáticas, es muy probable que se etiquete así mismo como inútil para todo lo que haga en la vida.

Otra creencia muy interesante en personas que sufren dolor de rodillas (el dolor de rodilla está relacionada con la sumisión) es: “si no hago lo que me dicen no me van a querer”. Muchas de estas personas tienen una creencia fuertemente programada en su infancia porque sus padres a menudo les decían: “si no haces tal cosa no te voy a querer”, “si lloras no te voy a querer”, “cuando te enfadas no te quiero”, etc. Algunas creencias que enferman:

Cuando llueve, siempre me resfrio.

Comer dulces me da dolor de cabeza.

Beber cosas frías me causan dolor de garganta”

El aire acondicionado, siempre me irrita la garganta”

Si levanto peso, me duele la espalda”

cuando me pongo nervioso siempre vomito.

Cuando cambia la temperatura del ambiente, siempre estornudo.

Si tomo café a partir de las 5 de la tarde, por la noche no puedo dormir.

Si detectas frases que contengan “siempre”, estas ante una creencia y si tu la crees ten por seguro que siempre te pasara.

Pregúntate si te ha pasado siempre y visualiza un día en el que no te haya pasado. Saber que no siempre te ha pasado te ayudara a cambiar esa creencia.

Otras creencias, ahora sobre el llamado efecto placebo:

Hasta que no me mande antibióticos, no me curaré.

Siempre que me duele la garganta, termino necesitando antibióticos.

Estoy mejor desde que me tomo las pastillas.

Con esta medicación me baja mucho la tensión.

Tengo diarreas y sé que cuanto el médico me ponga una inyección me curaré.

Desde que voy al médicos de pago estoy mejor.

Hay personas que con solo ver la bata blanca del médico ya se curan.

Las creencias de efecto placebo son muy populares y como todas creencias, muy poderosa. Utiliza tu poder mental para cambiar creencias que te limiten por otras que sean más beneficiosas para ti, cualquier cosa es susceptible de ser una creencia que tú y solo tú puedes cambiar.

Todo lo que observas genera una creencia. Todo lo que vives produce una creencia y en consecuencia una emoción que genera un resultado.

Ábrete a la posibilidad de dudar, estar abiertos a la duda es el complemento ideal para estar abiertos a crear otras posibilidades. Considera si tu creencia ya no es útil en tu realidad actual. Puedes preguntarte: ¿Cuál es el propósito y para qué ha servido esta creencia? ¿Existen otros medios para lograr el mismo propósito de una forma menos limitante y más enriquecedor?

De acuerdo con los trabajos de Robert Dilts (un innovador en el campo de la PNL) las personas suelen limitarse, básicamente, con estos tres tipos de creencias negativas:

Desesperanza: Te sientes desolado y sin esperanza porque crees que no es posible lograr nada.
Impotencia: Sabes que es posible lograrlo pero crees que tu no tienes la capacidad o la fuerza necesaria par hacerlo.
Demérito: Crees que tú no eres merecedor de las cosas buenas que percibes del mundo.

Todos sabemos de personas que parecían tenerlo todo en su contra pero sin embargo creyeron en ellos mismos y consiguieron sus propósitos por encima de numerosas contrariedades y aparentes limitaciones. Para empezar a cambiar creencias te voy a dejar una técnica de PNL extraída de la documentación de un curso de experto en PNL de la Escuela de Inteligencias Múltiples. Practica este ejercicio regularmente y tu vida empezará a cambiar.

Escoge una creencia negativa y limitadora. ¿Es una creencia recibida de otras personas o es tuya propia?

¿Cuál es la intención positiva de esa creencia? (todo comportamiento encierra una intención positiva)

¿Cuál es la creencia opuesta positiva que quieres incorporar?

¿Cómo puedes mejorar tu vida aplicando la creencia positiva?

¿Cómo podría empeorar tu vida con esa nueva creencia?

¿Qué es lo mejor que te puede pasar si continúas con la vieja creencia?

¿Qué es lo mejor que te puede pasar con la creencia positiva?

Siempre tienes razón, así pues, si quieres conseguir algo, tendrás más posibilidades de lograrlo si realmente crees que puedes conseguirlo. Tenemos un poder mental maravilloso, lo que tú crees, lo vas a crear.



-Rosa Pavón Batlle-

El Ser nunca se fue - Angélica Galeano




Siempre decimos que el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste, ¿cierto verdad? Y aunque parece algo obvio yo me pregunto… cuando expresamos esto, ¿somos realmente conscientes de que el Sol no sale ni se pone? El Sol siempre está ahí y es la tierra realmente la que gira alrededor del Sol, pero si no somos por unos segundos conscientes de esto que expresamos nuestra mente, no reconoce realmente esto tan obvio, es más, seguro que al expresarlo nos imaginamos la salida y puesta de Sol como si esto fuera "real"… estas palabras que aprendimos y repetimos crean esa “falsa realidad” por repetición y quedan registradas en nuestra mente sin plantearnos algo más.
Igualmente que el Sol, el Ser siempre Es y está. No es algo que pueda estar o no, no es algo que podamos o no alcanzar, no es necesario hacer absolutamente nada para que esté… no hay nada en este mundo que creas haber hecho o dejado de hacer a otros o a ti mism@ que cambie esto, no puede desaparecer ni ser eliminado de este mundo algo que no pertenece a este mundo; sólo crees en la separación, en que el ser puede aparecer o irse porque olvidaste su existencia, porque en el juego de la dualidad creciste creyendo en la separación e incluso en que podías perderte en este mundo de luces y sombras, pero desde que naciste aunque no seas consciente de ello el Ser ya está, ha estado a lo largo de todas tus vidas y existencia, nunca desaparece, nunca te abandona, ni aunque creas que hayas hecho cosas “negativas o malas”… tu existencia se dirige hacia el reconocimiento de lo que Eres, del Ser, de tu divinidad… te podrá llevar 100 pasos o 500 el llegar a tal reconocimiento, dependerá de ti, aquí radica el libre albedrío, pero existe sólo como tal, porque tu camino siempre estará dirigido a reconocer la Verdad, a reencontrarte con quien eres, y el momento es siempre ahora, siempre ahora si tú quieres es el momento…
No temas el creer que la ilusión del mundo puede llevarte a perderte en él, a no volver al hogar, a Ti mism@, a tu Esencia porque es imposible… siempre Estás y esa Verdad siempre está cada día en ti esperando a que indagues en ti mism@ para reconocerla, no es posible el perderse, tarde o temprano te reconocerás… en el momento en que eres consciente de esto, una gran paz llena todo tu ser, es una paz que llega desde lo más profundo de tu interior, llega desde la Verdad que no pertenece a este mundo porque viene más allá de la ilusión, y una alegría interior te inunda y que es diferente a aquello que puedes haber experimentado con anterioridad.
Incluso cuando hablamos del Ser Superior, de nuestro Ser, quizás por el lenguaje que usamos lo dotamos a través de nuestra mente de un cierto individualismo, por así decirlo, cuando realmente el Ser, la Fuente o como lo queramos llamar, es uno aunque esté manifestándose a través de cada uno de nuestros aspectos.
Cuando comienzas a reconocer al Ser, la percepción de este mundo y de todo lo que en él acontece cambia totalmente y cuanto más indagas en el conocimiento del Ser, de la Verdad, más va cambiando tu percepción y todas las circunstancias que rodean tu vida, pues estarán alineadas y en sintonía con el Ser. Se trata de ir accediendo cada vez más a él, de que sea algo fluido y alegre… si al principio necesitas de ayuda exterior para empezar tu camino y ayudarte en él hacia la indagación de la presencia “Yo Soy”, está bien, pero después esta dependencia irá disminuyendo porque tu sabiduría interior irá despertando e irás reconociendo la Verdad por ti mism@. Es lo que lleva realmente a la Paz interior y a la Felicidad.

Recuerda que no eres tus pensamientos, ni tu ruido mental… este irá cada vez desapareciendo en mayor medida conforme tu hábito de pensamiento cambie, conforme vayas ganado más Presencia, pues tu Fuerza vendrá de ahí, no de tu mente, y esta no tendrá ya donde agarrarse y simplemente ese ruido mental podrá aparecer y pasar sin quedarse… no provocará tormentas en ti.
Recuerda que YA ERES, es un regalo, es una Bendición, es lo que Es. Tú Eres la Verdad.

Angélica Galeano
http://expandiendo-consciencia.blogspot.com.a

AVANZAR: CONFIAR, CREER Y CREAR



Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
ANTONIO MACHADO (“Proverbios y cantares” (XXIX)
¿Somos conscientes de la importancia que tienen nuestros pensamientos a la hora de crear nuestra realidad? Y, concretamente, ¿somos conscientes de la fuerza que tienen nuestras creencias, es decir, lo que creemos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida a la hora de condicionarnos en nuestra cotidianidad? Porque, en realidad, somos, en buena parte, lo que creemos que somos. Desde nuestra subjetividad nos construimos como sujetos y nos relacionamos con los demás y con el mundo. 

Y al relacionarnos, vamos construyendo una interpretación de éste, que acaba siendo lo que llamamos nuestro mundo, y de la vida, que acaba siendo nuestra vida. Nuestro sistema de creencias inconscientes, nos guste o no, modela nuestra realidad subjetiva (actitudes, pensamientos, emociones, autoestima y proyecciones) y, en consecuencia, nuestra respuesta al entorno.
Del mismo modo que nuestras creencias pueden actuar como freno para nuestra realización, también es cierto que, además, en la dimensión contraria, pueden hacer las veces de trampolines o de alas. 

Porque somos nosotros quienes a partir de nuestras actitudes y creencias construimos nuestras realidades. Es decir: lo que creemos es lo que creamos.

 Es más, por lo general, no sabemos de lo que somos capaces hasta que lo intentamos, pero para intentarlo debemos partir de la confianza mínima para dar el primer paso; debemos tener fe en que podemos crear nuestro anhelo. Sin ello no hay la mínima intención necesaria que precede a toda creación. 

Para crear, a cualquier nivel, es necesario que se dé una primera condición fundamental: creer que podemos. Y aunque ésta es una condición a menudo necesaria, no es suficiente.
Nuestras creencias sobre nosotros mismos y las que ponemos sobre la realidad establecen un diálogo permanente que acaba actuando como el software de un programa que opera las veinticuatro horas del día. Dicha conversación inconsciente es la clave de la transformación humana y social. 

Porque la creencia está en el origen del vínculo, de la confianza. Veámoslo en un ejemplo: si un niño recibe de sus padres y escuela la formación y educación necesarias que le permiten construir un sistema de creencias sano, objetivo y equilibrado, tendrá la fuerza interior suficiente, construida en una mezcla óptima de ternura y límites necesarios, que le permitirá gozar de confianza en sí (autoestima) para creer que puede tirar adelante, arriesgarse, aprender de sus errores, responsabilizarse, rectificar, mejorar continuamente, en definitiva, crecer e ir conquistando parcelas de la realidad y de la vida. 
Este proceso es el que hace que los seres humanos devengan buenas personas, buenos profesionales y buenos ciudadanos.
Como indica la palabra, las creencias se construyen desde el creer, y a su vez, el creer se construye desde la confianza. Si creemos en algo o alguien es porque confiamos en ese algo o alguien. 
Luego, el diálogo con la realidad, el ensayo y error, el esfuerzo y aprendizaje, la recompensa que supone el logro, la realización y el placer de crear y transformar nacen de la confianza en uno mismo, en el otro y en la vida. Creer es confiar, y confiar es crear. 
Sin confianza no declararíamos nuestro amor, no traeríamos hijos al mundo, no invertiríamos para mejorar, no nos arriesgaríamos, no innovaríamos. Sin confianza no merecería la pena vivir. 
Sin confianza no hay encuentro verdadero, motor de transformación de la realidad. Sin confianza no podemos amar y no podemos sabernos amados. En realidad el desamor, no es más que la ruptura de una confianza en el otro. Confiar y vivir en pos de una plenitud van de la mano. Confiar y crear, son uno. Crear y vivir son identidad cuando van unidos de la mano de la confianza.
Confiar, creer, amar, crear, lograr, son los cinco verbos que transforman el mundo. Quien confía, cree, quien cree, ama, quien ama, crea, quien crea amando y confiando, logra. 
En consecuencia, el aforismo que reza “tanto si crees que puedes, como si crees que no, estás en lo cierto”, es de puro sentido común. 
Si uno cree en su fuero interno que no lo logrará, no dará el paso necesario, y si lo da, la inseguridad actuará como elemento que tenderá a boicotear la iniciativa. 
En el extremo contrario, quien se prepara, se forma, aprende, entrena con tesón, ensaya con alegría y esfuerzo, disfruta del proceso, le encuentra un sentido, incorpora los errores como activos de su experiencia, abandona el victimismo en pos de la responsabilidad, va construyendo una personalidad y una dialéctica con el mundo que le permiten avanzar y lograr en el camino de la vida, porque va esculpiendo una confianza en sus propias capacidades para conducirse y gestionar la existencia. 

Por todo ello, sin duda, hace mucho más el que quiere que el que puede.
Para crear, insisto, es necesario creer que podemos. Pero no entendamos esta creencia como un acto de fe ciega e inconsciente, sino todo lo contrario: es la consecuencia del triunfo de la voluntad y del activo de la experiencia.
Álex Rovira