lunes, 30 de mayo de 2016

CURACIÓN CUÁNTICA por Deepak Chopra


CURACIÓN CUÁNTICA 
Deepak Chopra basa su sistema de curación en la medicina Ayurvédica. El Ayurveda, que se originó en la India hace más de 4 mil años, significa en sánscrito “la ciencia de la vida”.
Esta medicina hace referencia a una visión integral del ser humano, donde el cuerpo y la mente están estrechamente relacionados y se influencian mutuamente.
El cuerpo se moldea a partir de la conciencia, ya que ésta tiene un potencial enorme para producir cambios en el organismo, como curar enfermedades y retardar el envejecimiento.
Nuestro sistema actual de vida está regido por la gran ilusión de la materia: creemos que ésta, es lo único que existe y que la conciencia es un subproducto de ella. Pero esa concepción está basada en una interpretación sensorial, y está claro que nuestros sentidos físicos no nos permiten percibir la verdadera naturaleza de la realidad. Pensamos que es sólida y estática, cuando en verdad está en permanente cambio.
Esto también es válido para el cuerpo humano, que experimenta un cambio permanente. En menos de un año, se reemplaza el 98% de los átomos del cuerpo, la piel se renueva cada cinco meses, el esqueleto cambia cada tres meses e incluso el ADN, que es donde se inserta nuestro código genético, se reemplaza cada seis semanas: “Uno parece ser el mismo por fuera; sin embargo, es como si se cambiaran continuamente los ladrillos del edificio”.
Pero no debemos confundir el instrumento con el usuario del instrumento. El cuerpo cambia y se renueva, no es el mismo y, sin embargo, mantiene su identidad, ya que la base de su existencia está más allá de la materia y pertenece al dominio quántico, donde no hay materia, sino sólo inteligencia que organiza la información y es capaz de identificarse y comunicarse con el resto del Universo. La mente, que es el movimiento de la conciencia -o alma-, utiliza energía electromagnética para crear el cuerpo.
Ciertamente, no es posible retroceder la edad cronológica, pero sí es posible revertir el proceso de envejecimiento. Esto significa actuar sobre la edad psicológica (cómo nos sentimos y cómo ejercemos la edad cronológica) y sobre los 15 marcadores biológicos de ésta: presión sanguínea, tasa metabólica, densidad ósea, regulación de la temperatura, contenido de grasa, capacidad aeróbica, nivel de colesterol, masa muscular, fuerza muscular, niveles de hormonas sexuales, tolerancia al azúcar, sistema auditivo, visión, inmunidad y estado de la piel.
Investigaciones científicas que se han venido realizando desde hace ya más de 30 años, a partir de la década del 70, han descubierto que cada uno de esos marcadores puede revertirse hasta 15 años. Al igual que en el universo, todo es reciclable en el ser humano: las moléculas y células del cuerpo, las emociones y los pensamientos.
El cambio de uno de los marcadores biológicos de la edad produce el cambio de todo el resto de ellos, pero cuando todos éstos cambian a la vez… ¡el cambio ya es exponencial!
Chopra explica que existen diversas técnicas para modificar los marcadores biológicos. Para esto, hay que actuar a nivel del cuerpo físico (conexión, energía o materia, prana o ki en otras tradiciones); del cuerpo sutil (mente, intelecto, ego, ideas, emociones, conceptos, personalidad, auto imagen, etc.) y del cuerpo causal (genera causas y hace que se creen los otros cuerpos, aquí se ubican el alma y el espíritu). Así, desde el cuerpo físico hasta el causal, vamos del tiempo a la eternidad.
Uno de los mejores métodos para conservarse joven y vital es la práctica regular de la meditación, que permite que los niveles hormonales se mantengan altos y no decaigan. La meditación permite conectarse con la fuente primordial de energía del universo -Dios- y realizar algo tan importante como retornar a la memoria del Amor, que es propia del ser humano.
El contacto directo con lo sagrado -por ejemplo, a través de la meditación o la comunión con la naturaleza- proporciona la experiencia máxima de Amor. Se irradia como luz y plenitud, que transforman el cuerpo y las emociones y, por tanto, el mundo que nos rodea.
Diez consejos para retardar el envejecimiento:
1. Cambio de la percepción: Pasar de una visión materialista del universo a una visión integral y espiritual de la vida y la materia.
2. Tiempo: Dejar de vivir preocupados por el mañana o de vivir de los recuerdos y aprender a estar presente y vivir del ahora.
3. Sueño: La mala calidad de sueño acelera el envejecimiento. Lo que importa no es la cantidad, sino la calidad del sueño. La medicina ayurvédica aconseja acostarse sobre las 10:00 de la noche. Estas dos horas antes de la medianoche tienen un efecto reparador mucho mayor que las 6 horas siguientes. Es bueno dormir unas 8 horas y no excederse, si no se obtiene el efecto contrario, debilita.
4. Vigila tu alimentación: De acuerdo con el Ayurveda, el cuerpo se siente satisfecho y en equilibrio cuando tiene acceso a los seis sabores básicos (astringente, dulce, amargo, salado, agrio y picante). Los alimentos deben ser lo más frescos y naturales posibles, porque así aportan mayor cantidad de prana o energía. Además, se deben tomar suplementos nutricionales (multi-vitamínicos con minerales), ya que aunque tengamos una buena dieta, los necesitamos debido a la gran cantidad de toxinas y de tensiones a las que estamos expuestos diariamente.
5. Haz deporte: El yoga, el tai-chi o cualquier deporte que nos mantenga activos será bueno para recuperar la relación mente-cuerpo. La mejor forma de integración de ambos es a través de la respiración consciente, que facilita el movimiento energético de lo físico a lo mental.
6. Aprovecharse de los beneficios del Sol. Mirarlo, tomar baños de Sol, etc. Contrariamente a lo que dicen las empresas que venden protectores solares el cuerpo, hay más enfermedades de la piel en países donde casi no sale el Sol.
7. Eliminar las toxinas: Se deben eliminar las drogas, el alcohol y el humo del cigarrillo, pero también las toxinas emocionales, como miedo, depresión, culpa, enojo e ira, que actúan al nivel del cuerpo sutil. Desintoxica tu hígado, riñones y colon habitualmente.
8. Amor: Dar y recibir amor estimula el sistema inmunológico. Los tres niveles en que se expresa el amor son verbal (“te quiero”), atencional (escuchar al otro ininterrumpidamente) y afectivo (tocar, acariciar).
9. Creatividad: Aplica tu creatividad. Pinta, escribe, cocina, canta, etc, pero expresa tu creatividad de un modo libre y natural.
10. Mantén tu mente alimentada con lecturas que te hagan crecer interiormente. Ayuda a tu Alma día a día a que se eleve de la materia con lecturas inspiradoras.

domingo, 29 de mayo de 2016

Tristeza, desesperanza, amargura, desesperación, resignación.





La tristeza es un estado emocional de abatimiento y decaimiento de la moral. Pasa con la tristeza que suele activarse por las mismas razones y circunstancias que la agresividad, pero cuando la persona es o está más sensible. Por ello es más difícil de detectar, porque resulta menos evidente que la tristeza pueda provenir del egoísmo. De hecho, los sentimientos de impotencia, culpabilidad y, en ocasiones, la rabia y la desesperación, son en realidad una mezcla de agresividad y tristeza. La tristeza puede aparecer cuando el ser desfallece, se desanima por no ver los resultados de su búsqueda, o por no ser estos resultados los que uno esperaba. Existen diversas variantes de la tristeza, cada una con sus peculiaridades. 

La amargura es una tristeza crónica, de larga duración, que no imposibilita realizar las tareas cotidianas de la vida, pero que está muy profundamente arraigada en el interior, es muy difícil de superar, y da la impresión de que la persona muere poco a poco de tristeza. Está muy relacionada con la desesperanza y la resignación, que son formas de tristeza caracterizadas por la falta de un motivo por el que luchar, por el que vivir, la segunda generalmente motivada por una circunstancia que la persona se resiste a asimilar. Un caso extremo de una tristeza aguda e intensa es la desesperación, que imposibilita a la persona realizar cualquier tarea normal de su vida y que la puede llevar a desequilibrarse psíquicamente y a cometer actos extremadamente perniciosos, como poner fin a su propia vida o a la de los demás.

No me esperaba que consideraras la tristeza como un sentimiento egoísta.

Pues lo es. Es muy normal que uno pueda sentirse triste de vez en cuando. Pero cuando la tristeza se convierte en un estado habitual de la persona, es una forma de estancamiento, porque la persona tira la toalla. La tristeza le sirve de excusa para no luchar por el avance espiritual.

¿Acaso hacemos algo malo a alguien cuando estamos tristes?

Nos hacemos daño a nosotros mismos e indirectamente a los demás, cuando por culpa de la tristeza nos desentendemos de hacer por los demás la parte que nos corresponde. Convivir con alguien que vive en la tristeza y la depresión es una circunstancia bastante desgastadora y, si no se tiene una gran fuerza de voluntad, es fácil que los que viven con alguien depresivo acaben contagiándose de ese estado de ánimo. Al igual que ocurre con la agresividad, también la tristeza acumulada puede provocar multitud de enfermedades. Hay mucha gente que enferma y muere de tristeza, y deja por terminar así las pruebas o misiones que tenía encomendadas en esa vida, al tiempo que abandona los compromisos de ayuda que tenía con otros espíritus, por ejemplo, padres o madres que al dejarse morir de tristeza abandonan a sus hijos.

¿Cómo vencer la tristeza?

Al ser agresividad y tristeza tan semejantes respecto a los motivos que las despiertan, la misma receta que propusimos para superar la agresividad puede aplicarse casi punto por punto para vencer la tristeza. La base de la superación de la tristeza es, por tanto, la comprensión. La comprensión con nosotros mismos, con los demás y con las circunstancias que nos han tocado vivir. Comprender que muchas de las circunstancias adversas a las que nos enfrentamos forman parte de un proceso de aprendizaje del amor, de superación del egoísmo, y que muchas de ellas las elegimos nosotros mismos antes de nacer. Y que otras nos las generamos nosotros mismos por falta de tolerancia, por rigidez e incomprensión hacia cómo son los demás. Debemos comprender que a veces nos ponemos tristes porque no queremos admitir que estamos equivocados, o no queremos reconocer ciertas actitudes egoístas en nosotros mismos.

Si se activa porque alguien nos hace daño, intentemos comprender que se debe a la falta de evolución de ese espíritu, que todavía está escasamente avanzado en el conocimiento del amor. Si la tristeza se nos activa porque reprimimos nuestra forma de ser, porque anulamos nuestra voluntad, entonces luchemos para expresarnos tal y conforme somos y conseguiremos superar la tristeza

La receta que das puede parecer una llamada a la resignación.

En absoluto. Comprensión y resignación son cosas totalmente contrarias. El que se resigna es el que tira la toalla, el que renuncia a comprender, el que anula su voluntad. Ya nada le importa, pierde la ilusión por vivir, se deprime. Como he dicho, la resignación es también una forma de egoísmo relacionada con la tristeza. Es una manera de no luchar para no sufrir. Pero de esa forma se sufre más, aunque por motivos distintos. La comprensión es la que te da la clave para seguir luchando, seguir avanzado, manteniendo la ilusión y alegría por vivir, porque permite encontrar un sentido a aquello que antes no lo tenía.

¿Me puedes poner un ejemplo que ponga de manifiesto la diferencia entre resignación y comprensión?

La actitud frente a la muerte, por ejemplo. La actitud frente a la muerte de la mayoría de gente de vuestro mundo es de resignación, porque no buscáis comprender su significado. Durante la vida evitáis enfrentaros a ella, eludiendo buscar una respuesta a vuestras inquietudes. Si os topáis con alguien que quiere hablar en serio sobre el tema os parece que se trata de un charlatán o un desequilibrado mental. En realidad, os da miedo y por ello esquiváis el tema, tan ocupados como estáis en vuestro día a día. No buscáis comprender, sólo evitar. Entonces sobreviene la muerte de un ser querido y os pilla por sorpresa.


 Es una situación que os provoca tristeza, amargura, rabia, impotencia. Finalmente, ante la imposibilidad de cambiar lo irremediable, os resignáis. El que se resigna es aquel que acepta algo porque no tiene otro remedio, pero al no comprender, vive amargado y sufre inútilmente. El que comprende que la muerte no existe, que es sólo una etapa de transición, en la que lo único que muere es un cuerpo, que su ser querido sigue viviendo, y que se va a volver a reunir tarde o temprano con él, ya no pierde la ilusión por la vida, sino que lucha con más fuerza para que cuando llegue el momento del reencuentro, lo haga en condiciones de disfrutar, porque no le ha quedado nada pendiente por hacer en el mundo material.

En los mundos avanzados, la comprensión del proceso de desencarnación hace que nadie sienta tristeza, desesperación o amargura cuando alguien muerte. Al contrario, sienten alegría de que un hermano vuelva al mundo espiritual, que es el auténtico hogar del espíritu.


LAS LEYES ESPIRITUALES
Vicent Guillem
http://lasleyesespirituales.blogspot.com

sábado, 28 de mayo de 2016

Autoestima: Sólo Yo Decido En Cada Momento por la Maestra Kwan Yin




Efectos de la carencia de autoestima.
Platicábamos que los estados de baja energía son aquellos en que la persona necesita de estímulos externos para restablecer su equilibrio. La irritabilidad, los miedos, las angustias, o cualquier otro estado psicológico, que afecte la integridad psicológica del ser, son los estados a los que me estoy refiriendo. Estos se producen cuando una persona recibe un estímulo externo o interno y carece de la suficiente autoestima, que le permita detener a tiempo la generación descontrolada de pensamientos y emociones, que se traducen en los estados antes mencionados.
La autoestima.
La autoestima funciona como moderador de los pensamientos y sentimientos nocivos del ser. Es como un antídoto que entra a funcionar en los precisos momentos en que el ser siente que se está lastimando. La autoestima puede ser cultivada mediante frases positivas y observaciones directas sobre aquellos rasgos de nuestra propia conducta, que son positivos o apreciados por los demás; si estos hechos son guardados celosamente y recordados frecuentemente, la autoestima de una persona se incrementará y servirá como un depósito de energía, disponible para todos aquellos momentos en que la mente y las emociones se descontrolen y empiecen a lastimar al ser.
Sólo yo decido qué es lo que tengo o debo hacer en este momento.
El 5o. principio que habíamos enunciado como: Sólo yo decido qué es lo que tengo o debo hacer en este momento, es una claro ejemplo de la utilización de este depósito de energía llamado autoestima. Todas las personas se ven influenciadas por las condiciones externas en sus decisiones de qué es lo que deben hacer en determinado momento, los estímulos provenientes de nuestros familiares o amigos siempre son en el sentido de “deberías hacer tal o cual cosa”, frecuentemente se insiste en que la persona debería mortificarse, preocuparse, angustiarse o arrepentirse de cualquier cosa pasada o futura, esos continuos estímulos representan virus psicológicos que promueven estados de baja energía en el ser.
Los pensamientos y las emociones son influenciados por lo externo.
Una persona insensible puede, tal vez ignorarlos, pero la mayoría de los seres humanos dan cabida a todos esos comentarios y estímulos, y por los mismo, se sumergen en torbellinos de pensamientos y emociones negativas que consumen, de una manera lamentable, las reservas de energía que cada uno acumula a lo largo de su vida. De esto resulta, que las emociones y los pensamientos son manipulados por las influencias externas, sin el más mínimo control de la voluntad del ser. Cuando decimos: sólo yo decido qué hacer en este momento, reafirmamos la integridad como persona, cortamos la influencia proveniente del exterior y, en este momento, se toma el control de los pensamientos y las emociones.
Tomar conciencia de los estímulos manipuladores.
Si se mantiene uno atento, a la caza, de todos esos estímulos que nos dicen cómo debemos actuar, sentir o pensar, estaremos descubriendo una increíble cantidad de estímulos manipuladores que recibimos a cada momento. El tomar conciencia de todos estos factores, permitirá al ser humano establecer nuevos horizontes en su vida, adquirirá mayor independencia y podrá alcanzar niveles más altos de armonía en su vida personal. Recordemos que la vida es una escuela y que mientras más decisiones tomemos, más experiencias aprenderemos, mientras que, si copiamos o hacemos caso de los estímulos externos, o de lo que otras personas hacen, nunca estaremos aprendiendo de lo que somos capaces de hacer.
Agosto 9, 1992.
LA TOMA DE LAS DECISIONES CORRECTAS .
Diferencia entre los primeros principios y los últimos.
Si hiciéramos una revisión rápida de los conceptos que hemos estado analizando, observaríamos que los primeros principios buscan restar importancia a las experiencias negativas que las personas han venido acumulando a lo largo de su vida; igualmente, buscan centrarlas en el momento presente y en el poder que tienen para tomar sus propias decisiones; en muy breves palabras, estamos reafirmando a la persona como tal, dándole el valor que realmente tiene y mostrándole el camino para tomar un verdadero control de su vida.
Ahora, en los siguientes principios buscaremos disciplinar a la persona y darle los consejos o advertencias necesarias para que ese control que lleva ganado en su vida, realmente se traduzca en armonía, felicidad y paz. El que una persona rompa con las influencias negativas que tiene acumuladas en su pasado o que recibe de las influencias de personas ajenas a ella, es únicamente el primer paso para lograr vivir una vida plena y llena de felicidad.
El segundo paso consiste en explicar de qué forma las personas pueden realmente encaminar sus pasos por el sendero más armónico posible; así llegamos hoy a nuestro:
Sexto principio.- Sólo en el amor y en la paz interior puedo tomar las decisiones correctas, es decir, la persona debe refugiarse en su interno, llenarse de amor a la humanidad, y, desde esa plataforma, tomar las decisiones más adecuadas para las circunstancias de su vida presente.
Cómo tomar decisiones: Su alcance social y temporal.
Toda decisión que comprometa a terceras personas o que tenga una influencia decisiva en el futuro de la misma persona, debe ser cuidadosamente analizada y valorada a la luz de las implicaciones o consecuencias que puedan tener en el futuro. No únicamente es importante darnos cuenta de cuantas personas estarán involucradas por la decisión que tomemos, sino que, además, tenemos que analizar el efecto en el tiempo que tendrá nuestra decisión, y las consecuencias posibles que obtendremos de parte de otras personas o de las circunstancias de la vida a raíz de haber decidido tal o cual cosa. Hablamos entonces de un alcance social y de una trascendencia temporal; el alcance social de nuestras decisiones será el estudio que hagamos del número de personas involucradas; y la trascendencia temporal, es la amplitud del efecto que tendrá esa decisión en el resto de nuestra vida o de las vidas de las personas afectadas.
Nuevamente les pido que consideren estos conceptos en conjunto con el resto que han venido recibiendo de parte de JESUS, en la serie En Búsqueda de la Paz, y de parte de mi Hermano HILARION, en la serie de La Ecología en las Relaciones Humanas.
Importancia de la paz interior.
Las decisiones que toma cada ser humano deben ser inspiradas en la más alta calidad de amor que pueda manifestar, y dentro de la atmósfera de la paz interior que debe generarse para tener el correcto balance de los análisis que hagamos. Si recuerdan todas aquellas ocasiones en que hemos hablado de los filtros mentales, encontrarán cómo estos filtros no son otra cosa que el resultado de la acumulación de experiencias, que a lo largo de la vida una persona va teniendo, y que estos filtros, tal vez, llenos de prejuicios, de temores, o de creencias, están distorsionando la percepción de la verdadera realidad que se vive en el mundo exterior.
Déjenme decirles ahora, que la paz interior, los prejuicios, los temores, las angustias o remordimientos, empiezan a perder el valor y el sentido de su existencia. Una persona que ha encontrado un cierto grado de paz interior, no necesita ya ni de remordimientos ni de angustias y los temores se van disipando. La explicación de esto reside en que la paz interior se encuentra en otra zona más profunda de la psiquis, en una zona en donde la persona tiene una clara conciencia de su valor como ser humano, mientras que todas aquellas experiencias aprendidas, residen en un círculo más externo de la psiquis del ser.
Quisiera poder explicar estos conceptos de una manera más sencilla; quisiera poder demostrarles con ejemplos, lo que a veces no puede ser explicado sino en términos complejos; hemos llegado a un punto en el estudio, en que es preciso definir términos que nos permitan seguir avanzando en la comprensión del camino de la felicidad.
La paz interior y la limpieza de los filtros mentales.
La paz interior se alcanza cuando la persona puede profundizarse en sí misma, más allá de sus temores, de sus angustias, de sus propias experiencias acumuladas a lo largo de su vida. El contacto con esa paz interior, permite extraer una energía que normalmente permanece inalcanzable a los seres humanos y que auxilia enormemente en la limpieza de esos filtros mentales. En otras palabras, podemos afirmar que la persona tiene una más clara percepción de la verdad y elimina la distorsión provocada por sus filtros, cuando frecuentemente se refugia en esa zona interna donde la paz interior es una realidad.
Si pudiéramos dibujar al ser humano como esferas concéntricas, diríamos que la esfera externa es el área de su personalidad, su campo social, como diríamos, atendiendo a las denominaciones que ya han recibido en otras series de mensajes. Posteriormente en una zona más interna se encuentra el espacio vital, que si pudiéramos dividirlo en varias capas, observaríamos que las más externas, las que tocan el área de la personalidad, son aquellas capas formadas por las emociones del individuo, los anhelos y sus sueños; y más internamente, se van formando aquellas otras en donde el ser se encuentra en perfecta paz, todo esto, dentro de la esfera del espacio vital.
Hay otras zonas que después iremos explorando y que tal vez no me corresponda a mi tocarlas, pero seguramente alguno de mis hermanos trabajará con ustedes en estos conceptos; por ahora bástenos decir que el ser humano requiere aprender a situarse dentro de ese espacio vital, alcanzar su propia tranquilidad y paz interior, e inspirado por la más alta irradiación de amor, tomar las decisiones, atendiendo, como ya dijimos, a su alcance social y a su trascendencia temporal, dos aspectos que deben ser cuidadosamente observados cada vez que tomemos alguna decisión.
Cómo analizan los Maestros los conceptos de su enseñanza.
Para darles un ejemplo más claro, nosotros, cuando decidimos qué mensajes ofrecerles, debemos analizar el impacto que tendrá sobre ustedes, y después, el impacto que tendrá sobre el resto de los hermanos que estudian este tipo de enseñanza a través de la revista, y después tendremos que analizar, hasta dónde, estos conceptos pueden ser sostenidos a lo largo del tiempo. Hemos de analizar si estos conceptos serán analizados por las mentes de otros discípulos del conocimiento, o bien, por aquellos hermanos que, dedicados a una labor de otro tipo, puedan encontrar utilidad en el uso de los mismos. Todo esto no es otra cosa que aportar, al acervo del conocimiento humano, nuevas herramientas para entender la psiquis del hombre. Así pues, cada mensaje, cada idea, es cuidadosamente evaluada a la luz de estos dos grandes conceptos.
Tendencia hacia la clarificación de conceptos.
Ciertas cosas que no pueden ser explicadas sin correr el riesgo de una mala interpretación, muchas veces son omitidas y se espera para una mejor oportunidad para ser reveladas ante ustedes. Muchas otras, que no son sino clarificaciones de conceptos confusos que ya son del dominio público, son fuertemente influenciados en ustedes, son revelados, para que de esta forma se arroje luz sobre los conceptos que no han sido claramente definidos. Si observan todo cuanto hemos dicho tanto mis hermanos como yo, ha sido, en mayor tendencia, buscando esta segunda posibilidad que he mencionado, la clarificación de los conceptos; solamente ha habido unos cuantos conceptos nuevos, y éstos han sido evaluados cuidadosamente a la luz de las posibles respuestas que podemos tener.
Cuando el grupo de discípulos al que llegan estas enseñanzas haya asimilado los conceptos clarificadores y se encuentre en otro nivel de energía, podremos empezar a dar conceptos verdaderamente nuevos y de mayor profundidad; todo esto como parte del servicio que estamos ofreciendo.
La meditación lleva al contacto con el propio espacio vital.
Por ahora sólo me resta decirles, que la práctica de la meditación lleva a una persona directamente a establecer el contacto con su espacio vital, y dentro de esa zona de paz interior y de amor universal, es posible tomar las decisiones más correctas y adecuadas para el futuro de cada uno de ustedes.
Agosto 16, 1992.
LAS DECISIONES QUE BENEFICIAN AL MAYOR NUMERO DE PERSONAS.
El mundo de las sombras.
Imaginen por el momento que van ustedes caminando por un largo sendero, a su izquierda y a su derecha hay bosques de árboles, plantas de todos tipos y animales que hacen de ellos su refugio. Imaginen que van caminando de noche y que las sombras cubren todo a su alrededor, ustedes van siguiendo el sendero, pero de momento las tinieblas nocturnas los hacen vacilar acerca de la dirección correcta que el sendero sigue. A ratos las tinieblas ceden ligeramente y les permiten recontinuar su camino de acuerdo al plan que originalmente se habían previsto.
Las sombras de la noche asemejan más bien espectros, figuras en movimiento, sin forma, que los hacen estremecer pensando en peligros irreales. Conforme siguen caminando se van acostumbrando a este mundo de sombras, aprenden que aquellas cosas que de pronto consideraron como peligros, se desvanecen a medida que se van acercando, sus ojos empiezan a acostumbrarse a la oscuridad, y ustedes mismos, en ocasiones, juegan incluso con las sombras de la noche, manejan incluso su propia sombra.
Y así van caminando, en un mundo fantasmagórico, en donde las cosas reales se confunden con las sombras que arrojan y las sombras se vuelven tan comunes que son consideradas como parte del mundo real. Pero a medida que van caminando, las horas van transcurriendo, una suave claridad empieza a inundar el paisaje, las sombras empiezan a perder fuerza y los colores empiezan a aparecer a su alrededor.
El mundo de la luz.
Más tarde, cuando el sol alumbra en todo su esplendor, las sombras se han ido, el paisaje toma su verdadera dimensión, las flores se abren, la fauna entra en actividad, las abejas revolotean por las flores, y tal pareciera como si el campo se vistiera de luces para dar a entender que lo único verdadero en el mundo es aquello que tiene color, es aquello que produce aroma, es aquello que lanza alabanzas a Dios, y entonces, los objetos reales se vuelven más reales y las sombras no son sino consecuencia de la luz que proviene del cielo, los pasos se aferran al camino y el sendero transcurre más aprisa.
Al madurar, el discípulo pasa de las sombras a la luz.
Todos los discípulos empiezan a caminar, empiezan su jornada en la noche y los pasos vacilantes con que inician su jornada, tan sólo demuestran la incapacidad que tienen para distinguir las sombras de las cosas reales; pero a medida que camina va madurando, a medida que se equivoca va aprendiendo, a medida que su espíritu va tomando fuerza empieza a adquirir la radiación de un sol, y su vida, que antes estaba envuelta en tinieblas, empieza ahora a iluminarse por su propia irradiación espiritual; desaparecen las sombras y aparece el maravilloso mundo de Dios. Ya no hay más danzas macabras de objetos irreales, tan sólo el sublime concierto de la creación universal acompasado con el movimiento de los insectos y de las mariposas, que no son sino instrumentos de la misma Voluntad Divina.
La entrega al sendero de la luz.
Y llega un momento en que hay que tomar decisiones, decidir qué sendero habrá que tomar, cuál será la siguiente dirección en que habremos de encaminar nuestros pasos, y en medio de su paz interior, de la sublime irradiación de amor, deja que su conciencia espiritual lo oriente para entregarse de lleno al sendero de la luz, porque sólo en la paz y en la sublime irradiación del amor, podemos tomar las decisiones correctas y el ser se agiganta al percibir la Voluntad Divina dentro de su ser y entiende otro maravilloso principio: en mis decisiones sólo consideraré aquellas que promuevan el más alto beneficio a la mayor cantidad de personas. Cuando la Voluntad Divina fluye a través del interno del ser, la personalidad se expande y se funde para beneficio de la humanidad, el ser se niega a sí mismo para crecer, multiplicándose en cada uno de sus semejantes; es la personalidad la que se crucifica para entregarse de lleno a la humanidad y resucitar al tercer día, una alegoría que nos indica claramente, que aquel que se niega a sí mismo para entregarse al servicio, es el que se encuentra más cerca de la Voluntad Divina.
La evolución es una continua expansión de conciencia.
La evolución espiritual del hombre no es otra cosa que una continua expansión de conciencia y el individuo crece y se multiplica en sus semejantes, hace suyo el dolor de los demás, hace suyos los logros de los demás, hace suyo la misión de la humanidad y su conciencia humana se alínea a la conciencia planetaria, y si antes la felicidad era su más noble aspiración, ahora es la Voluntad Divina la que lo inspira y trabaja a través de él; sus manos y sus palabras, sus pasos y sus ideas, se encuentran al servicio de Dios.
El sendero del iniciado: el mayor beneficio a la mayor cantidad de seres.
El ser ha iniciado su redención y detrás de él llevará consigo a una cauda de preciosas almas que lo seguirán, porque han encontrado la luz a través de su persona. Este es el sendero que debemos reconocer en la vida de los iniciados, el sendero de aquel que decide únicamente hacer las cosas que llevan el máximo beneficio a la mayor cantidad de hermanos.
Lo que produce el análisis de los mensajes.
Les dejo mi bendición y les pido que analicen todas y cada una de las palabras que reciben en sus comunicaciones, porque cada palabra es una semilla que hará florecer en ustedes las maravillosas rosas del entendimiento y su mente espiritual se abrirá como se abren los botones de las rosas cuando ha llegado el momento de esparcir su aroma.
Agosto 30, 1992.
LA CARA ES EL REFLEJO DE LA PAZ INTERIOR.
Sigamos trabajando, develando el camino de la felicidad.
Las deficiencias en la comunicación de los seres humanos.
Cuando nosotros observamos cómo los seres humanos intentan comunicarse y sólo lo logran parcialmente; cuando observamos desde nuestros ojos espirituales cómo la mayor parte de las emociones y de las ideas originales son imperceptibles para el resto de sus semejantes; cuando nos damos cuenta de que lo que el hombre expresa con sus palabras no es en realidad la idea que tenía en mente y tampoco los sentimientos que está experimentando, se nos figura como si la tierra estuviera poblada por una infinidad de seres que son incapaces de comunicarse adecuadamente, que son incapaces de compartir su mundo interior y que han aprendido a vivir con todas sus deficiencias creando una serie de alternativas de tipo psicológico, que son la causa fundamental de todos los problemas de relaciones humanas.
La incapacidad para expresar lo que se piensa o lo que se siente, hace que dos personas sean desconocidas la una para la otra aun cuando hayan permanecido viviendo juntas por mucho tiempo. ¿Cómo entonces hacer, para que los seres humanos puedan acercarse realmente hasta el corazón, y ver, sentir y pensar, de la misma forma que la persona con quien están interaccionando?. El siguiente principio de la serie que hemos venido estudiando nos da la clave a este problema sin aparente solución. Mi cara es el reflejo de mi paz interior.
El lenguaje del rostro.
Si a los hombres les pusiéramos una cubierta sobre sus cabezas y les impidiéramos hablar, automáticamente quedarían aislados unos de otros, limitados únicamente a tocarse; el lenguaje del tacto sería sumamente limitado para poder comunicarse y llevar una vida normal. Si a los seres humanos, además del tacto, les diéramos el poder de hablar y poder ser escuchados, la comunicación sería más efectiva y, sin embargo, aún estarían aislados unos de otros. Si les permitiéramos ver, entonces el ser humano tendría la capacidad tal como ahora la tiene, de ver, escuchar y tocar; sin embargo, cuando se observan los ojos, cuando se observa el rostro, cuando se observa el mensaje que va acompañando a las palabras, entonces percibimos que, muchas veces, el mensaje que nos viene de las palabras no es congruente con el que se refleja en el rostro, porque el lenguaje del rostro es un lenguaje infinitamente más profundo, la forma de mirar, el brillo de los ojos, la expresión de las cejas y la entonación de la voz, son mensajes que nada tienen que ver con las palabras que se dicen, mensajes que complementan la idea inicial, mensajes que nos abren la puerta al mundo interior.
El efecto de la armonía en los vehículos del hombre.
La persona que ha decidido seguir el camino de la felicidad no puede equivocarse, la experiencia que está sintiendo en su interno es reflejada a través de cada poro de su piel, es mostrada al mundo con sus ojos, con sus palabras, con sus movimientos, con su sonrisa, con la tranquilidad de su rostro. La armonía es una fuerza cósmica que normaliza el flujo energético entre todos los vehículos del hombre y, por lo mismo, el vehículo físico se convierte en una expresión perfecta de esta misma armonía, como es adentro es afuera; la expresión se torna dulce, serena, armónica, los rasgos se suavizan, la mirada se llena de un sentimiento de amor, la misma entonación de la voz nos habla de esa fuerza, de esa armonía, de esa tranquilidad que la persona está sintiendo en su interno; el ser humano se hace congruente con su realidad interna, y aunque permaneciera callado, su rostro hablaría por él, y aún cuando sus palabras estuviesen recriminando suavemente a una persona, sus ojos le estarían hablando del inmenso amor con que lo hace, su mirada penetraría las más cerradas cárceles de los corazones lastimados; la forma de hablar y conducirse inspirarían tal confianza en el resto de las personas, que todos los temores y todos los prejuicios caerían derrumbados ante este magnetismo que irradia. Por eso es importante cuidar el rostro y entender que las emociones internas se ven reflejadas en ese espejo que todos tenemos en la cara.
Cultivar el contacto profundo con los demás.
Cultiven las miradas dulces, profundas y escrutadoras, no descuiden el lenguaje y véanlo siempre como la más perfecta manifestación que el hombre ha desarrollado para acercarse los unos a los otros. Usen sus manos para trabajar y para explorar los caminos ocultos hacia el corazón de sus semejantes; un apretón de manos, una palmada en la espalda, tal vez sean capaces de romper los más duros cerrojos. Acérquense sin temor hacia aquellos a quienes aman y muéstrenles algo de esa paz interior que ahora experimentan.
El amor es una irradiación de persona a persona.
Los discípulos del mundo conocen perfectamente las maravillas que el amor obra entre los seres humanos, pero ese amor no puede ser expresado a través de libros, a través de cassettes, tiene que ser mostrado personalmente para que la irradiación sea real, para que ese influjo que es emitido a través de la mirada, a través del aura de la persona, pueda envolver al ser con quien queremos comunicarnos. ¿Saben ustedes que los corazones que se han abierto el uno para el otro no necesitan de palabras, no necesitan incluso de miradas?, la comunión total no tiene que ser explicada, no tiene que ser reafirmada, tan sólo se vive, se experimenta, se disfruta y después se sigue caminando porque el sendero es personal, el camino que lleva hacia la cúspide de la realización humana es personal.
Reflejar la verdad interior.
De cuando en cuando encontraremos corazones con quienes podamos experimentar la identificación total; de cuando en cuando encontraremos seres que son para nosotros como dos gotas de agua, podremos estar con ellos y reconfortarnos y sentirnos dueños del universo; podremos permanecer, mandar y recibir mensajes sin palabras, y después de que terminen esos momentos mágicos, habremos de retirarnos sabiendo que la distancia es tan irreal como el mundo que nuestros pies pisan. Y seguiremos el camino buscando reflejar esa verdad interior a través del rostro, siendo como los faros de luz que alumbran las tinieblas de aquellos que aún no han aprendido a encender la mística lámpara del espíritu. Y nuestros pasos nos llevarán sin prisas, hacia ese océano de paz en el que se funden todas las almas una vez que han encontrado el camino de la felicidad.
Aquí dejaré mis palabras y deseándoles desde lo más profundo de mi ser, que sirvan como inspiración en esos momentos en que nuestra fortaleza pareciera desmoronarse. Léanlo lentamente, disfruten cada palabra, porque en ellas se recorre paso a paso, un viaje maravilloso hacia el mundo de la felicidad.
Extracto del libro: El Camino Hacia La Felicidad de Kwan Yin

viernes, 27 de mayo de 2016

La falta de confianza... Cómo aumentar la confianza en uno




La confianza en uno mismo tiene que ver con la seguridad que tiene una persona en su capacidad para hacer algo, sus habilidades, conocimientos y destrezas.

Es normal que una persona dude de su capacidad para hacer cosas para las que no está bien preparada o no tiene los conocimientos necesarios. Sin embargo, algunas personas dudan de sí mismas incluso aunque tengan las habilidades y conocimientos necesarios y sean perfectamente capaces de hacerlo bien y esto les impide hacer cosas que desearían hacer o avanzar en el trabajo y hace sus vidas más insatisfactorias.

Hay que tener en cuenta que la confianza en uno mismo no necesariamente implica creer que puedes tener éxito en cualquier cosa que hagas. Por ejemplo, puedes pensar que no se te da bien jugar al tenis y a pesar de eso sentir la suficiente confianza como para jugar un partido contra alguien que sabes que es superior a ti, porque realmente no te importa perder o ganar, sino tan solo pasar un buen rato.

Por este motivo, la falta de confianza sucede especialmente cuando una persona pone demasiado énfasis en el resultado. Es decir, si no te crees capaz de hacer algo y, al mismo tiempo, piensas que si lo haces mal habrá consecuencias horribles (harás el ridículo, se reirán de ti, etc.), entonces es cuando aparecerá esa falta de confianza que te impedirá intentarlo.

Las personas con confianza
Las personas que confían en sí mismas no temen el fracaso y se centran más en el proceso que en el resultado, en el momento presente y en disfrutar de lo que hacen. Utilizan la experiencia como una oportunidad para aprender y mejorar sus habilidades.

Estas personas confían en su capacidad, tienen expectativas realistas e incluso cuando no alcanzan sus metas continúan teniendo un estado de ánimo positivo y se aceptan a sí mismas.

Las personas con falta de confianza
Las personas con falta de confianza dependen demasiado de la aprobación de los demás para sentirse bien consigo mismas, temen el fracaso y evitan asumir riesgos. Esperan más el fracaso que el éxito.

Estas personas no solo se centran más en los resultados y esperan más consecuencias negativas, sino que además tienden a subestimar sus capacidades, creyéndose realmente más incompetentes de lo que son, incluso aunque tengan un alto grado de competencia en dicha tarea. No obstante, ambos aspectos están relacionados, puesto que si pones demasiado énfasis en los resultados, en hacerlo bien y en quedar bien ante los demás, entonces habrá muchas más posibilidades de que te parezca que nunca estás lo bastante preparado, debido a que te estás exigiendo una perfección muy elevada, tal vez demasiado elevada como para poderla alcanzar.

En resumen. La falta de confianza puede deberse a:
  • Exceso de énfasis en el resultado.
  • Una evaluación no realista de tus capacidades (te crees menos competente de lo que eres).
  • Eres demasiado perfeccionista y te exiges un rendimiento tan alto que nunca estás a la altura.

Qué puedes hacer para aumentar la confianza
  • Conoce bien tus capacidades y sé realista. Pregunta a los demás hasta qué punto te creen capaz de hacer algo; pueden ser más realistas que tú a la hora de evaluarte.
  • Olvida los resultados y céntrate en el proceso, en el momento presente. Piensa que cualquier cosa que hagas es una oportunidad para aprender.
  • Proponte hacerlo simplemente bien, no perfecto.
  • Trata de divertirte haciendo la tarea que tengas entre manos.
  • Hazlo con midfulness. Es decir, céntrate exclusivamente en lo que estás haciendo en cada instante y olvídate del siguiente instante, de todo lo demás y de la gente a tu alrededor; olvídate de ti mismo, no observes ni juzgues tu rendimiento, tan solo hazlo.
  • Hazlo desde dentro no desde fuera: hacer algo desde fuera significa hacerlo como si una parte de ti estuviera fuera de tu cuerpo, observándote, juzgándote, evaluándote y criticándote. Cuando lo haces desde dentro nada de eso existe, ni siquiera tú, porque te concentras tanto en la tarea que realizas que te olvidas incluso de ti mismo.
 
 Por Ana Muñoz